BepiColombo está compuesta por dos orbitadores: el Orbitador Planetario de Mercurio (MPO) de la ESA y el Orbitador de Magnetosfera de Mercurio (MMO) de la JAXA. Ambos estaban diseñados para estudiar la superficie, el interior y el campo magnético del planeta. Sin embargo, un problema con el Módulo de Transferencia, responsable de generar empuje, ha impedido que la nave espacial opere a plena potencia.
El problema se identificó cuando los equipos de la misión detectaron corrientes eléctricas inesperadas entre el panel solar de BepiColombo y la unidad de distribución de energía. Esto resultó en una reducción de la potencia disponible para los cohetes eléctricos de la nave, obligando a los ingenieros a buscar una solución alternativa para ajustar la trayectoria de la nave espacial.
Cambio de planes en las alturas
Como resultado, BepiColombo seguirá una nueva trayectoria que la llevará más cerca de la superficie de Mercurio de lo planeado originalmente. La nave realizará un sobrevuelo cercano del planeta el 7 de septiembre para reducir su velocidad y cambiar su dirección antes de entrar en órbita en 2026. Este será el primer vuelo de BepiColombo sobre los polos de Mercurio, proporcionando datos valiosos y fotos del polo sur del planeta.
La misión BepiColombo lleva a cabo un total de nueve maniobras de asistencia gravitacional: una alrededor de la Tierra, dos alrededor de Venus y seis alrededor de Mercurio. El primer sobrevuelo de Mercurio tuvo lugar en octubre de 2021, devolviendo imágenes detalladas del planeta rocoso más pequeño del sistema solar.
El retraso en la llegada de BepiColombo se debe a la complejidad de alcanzar Mercurio, el planeta más cercano al Sol. La potente atracción gravitacional del Sol acelera la nave espacial hacia él, haciendo que el viaje sea especialmente desafiante. A pesar de estos desafíos, la misión tiene como objetivo desentrañar los misterios de Mercurio, incluyendo su composición, campo magnético y evolución a lo largo del tiempo.
Johannes Benkhoff, científico del proyecto BepiColombo, expresó su entusiasmo por la oportunidad de obtener datos científicos valiosos durante los sobrevuelos, a pesar de los problemas con la propulsión. La misión proporcionará información crucial sobre áreas no exploradas del entorno de Mercurio, preparando a la nave para la fase científica principal una vez que llegue a su destino.
En resumen, aunque BepiColombo enfrenta un retraso inesperado, la misión sigue siendo un esfuerzo crucial para expandir nuestro conocimiento sobre Mercurio y su entorno. La nave espacial continuará su viaje con un nuevo plan de trayectoria, brindando oportunidades para nuevas observaciones y descubrimientos a medida que se aproxima a su objetivo.