Marte es conocido por sus tormentas de polvo, sus temperaturas extremas y su atmósfera extremadamente delgada. Sin embargo, también alberga fenómenos meteorológicos que continúan sorprendiendo a los investigadores. Uno de los más llamativos es una enorme nube que aparece cada mañana cerca del volcán Arsia Mons y desaparece antes de que termine el día.
Conocida como Nube Alargada de Arsia Mons (AMEC, por sus siglas en inglés), esta formación puede alcanzar los 1.800 kilómetros de longitud. Su comportamiento ha desconcertado durante años a los científicos, pero una nueva investigación propone una explicación para uno de sus mayores misterios: cómo consigue formarse en condiciones aparentemente imposibles.
Una nube gigantesca que aparece y desaparece cada día
La nube se desarrolla durante determinadas temporadas de primavera y verano en el hemisferio sur de Marte. Su ciclo comienza cerca del amanecer, cuando una acumulación de hielo se forma junto al volcán Arsia Mons y se extiende progresivamente hasta alcanzar dimensiones extraordinarias.
A pesar de su tamaño, la estructura desaparece pocas horas después, generalmente antes de la tarde.
Este fenómeno pertenece a la categoría de nubes orográficas, que aparecen cuando los vientos interactúan con grandes elevaciones del terreno. Aunque también existen en la Tierra, las condiciones atmosféricas marcianas hacen que su comportamiento resulte especialmente interesante.
La misión Mars Express, de la Agencia Espacial Europea (ESA), permitió estudiar con detalle este fenómeno mediante observaciones que dieron lugar a una investigación publicada en 2021.

– Youtube.
El sorprendente mecanismo que permite su formación
Una investigación de científicos de la Universidad del País Vasco y la Universidad de la Sorbona, publicada en Nature Geoscience, plantea que la nube puede originarse mediante un proceso diferente al que habitualmente explica la formación de nubes.
En condiciones normales, el vapor de agua se condensa o congela sobre pequeñas partículas suspendidas en la atmósfera, como polvo o aerosoles, que funcionan como núcleos de formación.
Sin embargo, los modelos convencionales no conseguían reproducir adecuadamente la nube marciana.
Los investigadores estudiaron entonces la posibilidad de que el vapor de agua forme cristales de hielo directamente, sin necesitar esas partículas iniciales, mediante un mecanismo conocido como nucleación homogénea.
Una caída de 30 grados en apenas diez minutos
El proceso comienza cuando los vientos marcianos chocan con el enorme volcán Arsia Mons y generan ondas atmosféricas capaces de elevar rápidamente masas de aire húmedo. Durante ese ascenso, la temperatura puede descender aproximadamente 30 °C en apenas diez minutos.
El enfriamiento provoca condiciones de sobresaturación extraordinarias, en las que la cantidad de vapor de agua supera ampliamente el nivel de equilibrio respecto al hielo.
Según la investigación, pueden alcanzarse valores de sobresaturación de hasta 100.000 veces, favoreciendo la formación espontánea de cristales de hielo que dan origen a la gigantesca nube.

– Youtube.
Por qué este descubrimiento cambia lo que sabemos de Marte
El hallazgo sugiere que la atmósfera marciana puede experimentar condiciones extremas de sobresaturación que los modelos meteorológicos tradicionales no representaban adecuadamente. También demuestra la importancia de Mars Express, cuya órbita permite observar determinadas regiones del planeta a distintas horas del día, incluyendo las primeras horas de la mañana.
Gracias a estas observaciones, los investigadores pueden comprender mejor cómo circula el agua en la atmósfera marciana y cómo interactúan los vientos con sus enormes volcanes.
Aunque Marte parece un mundo seco y prácticamente inmóvil, esta nube demuestra que su atmósfera todavía esconde procesos complejos que la ciencia apenas comienza a comprender.