Todo comenzó con la curiosidad de un hombre. Miguel Cano, un particular que paseaba por la Isla de las Palomas, en Tarifa, se topó con lo que creyó que eran huellas de dinosaurio. Sin imaginar la magnitud de su hallazgo, notificó al Centro de Arqueología Subacuática de Andalucía.
Cuando los expertos comenzaron la investigación, se dieron cuenta de que estaban ante el primer registro fósil de tránsito de grandes vertebrados en Europa continental. 635 huellas quedaron grabadas en el terreno, atrapando un momento de la prehistoria que nadie esperaba encontrar en España.
El hallazgo, publicado en la prestigiosa revista Journal of Palaeogeography, ha sido calificado como de importancia internacional y ha abierto una nueva ventana a la fauna que habitó la península ibérica hace 778.000 años.
Gigantes del Pleistoceno caminaban por España

Las huellas encontradas pertenecen a una variedad de animales colosales que recorrían estas tierras en el Pleistoceno Inferior. Entre ellas, se identificaron:
- Proboscídeos, el grupo de los elefantes, mamuts y mastodontes
- Artiodáctilos, como jirafas, uros y ciervos
- Otras especies de grandes mamíferos que compartieron este ecosistema ancestral
Lo más impresionante de este hallazgo es que las pisadas muestran un patrón claro de tránsito en ambas direcciones, lo que indica que la zona era un paso natural para estas criaturas.
Un yacimiento en peligro que podría convertirse en atracción turística

Las huellas fósiles quedaron impresas sobre un antiguo estrato fangoso del Oligoceno, en un área cercana al mar. Aunque este entorno facilita su conservación, también las expone a riesgos naturales y humanos.
Por ello, la Junta de Andalucía ha anunciado un proyecto de protección y conservación, con la idea de hacer el yacimiento accesible al público sin comprometer su preservación.
Este tercer afloramiento de su tipo en el Mediterráneo (los otros dos están en Italia) es ahora el más meridional encontrado en Europa continental. Su importancia no solo radica en el valor científico, sino en la posibilidad de que se convierta en un punto de interés histórico y turístico sin precedentes en España.
Un enigma del pasado que sigue sin resolverse
¿Qué otros secretos esconde la costa gaditana? Las investigaciones continúan, y los arqueólogos ya están explorando nuevas zonas donde podrían aparecer más huellas.
El tiempo ha conservado este testimonio de un mundo perdido, y ahora, casi 800.000 años después, la historia vuelve a caminar entre nosotros.