Saltar al contenido
Ciencia

Una roca lunar revela un capítulo perdido de la historia de la Luna: El dato revelador es que no vino con las misiones Apolo

Un meteorito hallado en África, proveniente de la Luna, ha permitido descubrir una etapa volcánica que las misiones Apolo jamás lograron documentar. Esta rara muestra llena un vacío de casi mil millones de años y podría cambiar lo que creíamos saber sobre la evolución geológica del satélite.
Por

Tiempo de lectura 2 minutos

Comentarios (0)

A veces, las piezas que faltan en un gran rompecabezas caen literalmente del cielo. Eso es lo que ocurrió con un fragmento lunar hallado en África que, lejos de ser solo una rareza espacial, se ha convertido en la clave para comprender una etapa desconocida del pasado de la Luna. Su composición y antigüedad arrojan nueva luz sobre los procesos volcánicos del satélite natural.

Un testigo silencioso del vulcanismo lunar

La roca, identificada como Northwest Africa 16286, fue descubierta en 2023 y analizada por un equipo de científicos de la Universidad de Manchester. Tiene 2.350 millones de años y es el basalto más joven de origen lunar encontrado en nuestro planeta. Este periodo no estaba representado en las muestras recolectadas por misiones como Apolo, Luna, Chang’e 5 o Chang’e 6, lo que convierte el hallazgo en una auténtica joya científica.

Los investigadores la clasifican como un basalto olivínico, con cristales de olivino, potasio elevado y proporciones isotópicas que sugieren una actividad interna más duradera de lo que se creía. El alto contenido de uranio frente al plomo indica que el calor interno lunar se mantuvo activo por descomposición radiactiva mucho más tiempo del estimado. “Esta roca completa un vacío de casi mil millones de años en la historia volcánica lunar”, explicó el geoquímico Joshua Snape.

Una muestra caída del cielo… y del pasado

Un meteorito lunar hallado en África revela una fase oculta del pasado de la Luna
© University of Manchester.

Se cree que el meteorito fue eyectado de la Luna tras un impacto violento, probablemente causado por un asteroide. La roca, que pesa 311 gramos, presenta venas internas y vidrio fundido, marcas claras del evento de choque que la catapultó fuera del satélite y la condujo hasta la Tierra.

Más allá de su rareza, el valor del hallazgo radica en que proviene de una zona aún no explorada por misiones espaciales. Su análisis permite acceder, sin necesidad de viajes costosos, a regiones del satélite que podrían ser fundamentales para futuras investigaciones. “Este tipo de hallazgos redefine el mapa geológico de la Luna”, sostuvo Snape, “y nos muestra que aún hay capítulos por descubrir en la historia de nuestro vecino más cercano”.

Compartir esta historia

Artículos relacionados