Hay más de uno de cada ocho estadounidenses entre 25 y 49 años que sufre alguna forma de infertilidad en estos días, según los datos actualizados del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. Se trata de un problema de alcance global que ha motivado trabajos de investigación públicos y privados, y parece que se han logrado avances al respecto.
Una biotecnológica de Utah, con colaboración de la Clínica Mayo, anunció esta semana que han logrado cultivar en laboratorio espermatozoides maduros y listos para nadar, a partir de células madre espermatogonias . Según la compañía, Paterna Biosciences, la técnica pronto podría ayudar a los hombres que sufren de infertilidad para que conciban hijos biológicos. De hecho, Paterna también informó que logró con éxito el ensayo de generar embriones humanos de aspecto saludable (al menos en forma temporal).
“Es un avance enorme”, dijo el urólogo del Baylor College Larry Lipshultz, especialista en salud reproductiva masculina al comentar sobre este trabajo de investigación como experto externo para Wired.
“La gente no entiende o nunca se logró entender qué factores de crecimiento hay que brindarles a estas células para que maduren y sean espermatozoides. Tal parece que nosotros sí identificamos esas sustancias”, explicó Lipshultz.
Señales moleculares
El cofundador de Paterna Alexander Pastuszak, profesor adjunto en la Facultad de Medicina de la Universidad de Utah y urólogo, describió el trabajo de la compañía como la primera gran innovación en su campo desde los inicios de la inyección intracitoplásmica de hace 30 años.
“Empezamos a investigar la posibilidad de potencialmente cultivar espermatozoides in vitro y encontramos la programación molecular de la espermatogénesis”, explicó Pastuszak en un video promocional el verano pasado. “Y usamos lo aprendido para desarrollar una plataforma in vitro que nos permite cultivar espermatozoides”.
Paterna había explorado la composición celular de los túbulos testiculares en donde maduran los espermatozoides orgánicamente a partir de células madre para ver si se podían cultivar en el laboratorio como ayuda en este proceso. Pero los métodos de computadora demostraron ser eventualmente el método más viable. El equipo entonces aprendió a reproducir las señales moleculares clave mediante ligandos.
Se trata de un medio de cultivo de celular que, combinado con otros procesos para guiar a las células madre, lograron “espermatozoides maduros y normales”.
Pastuszak y su equipo de Paterna utilizaron entonces estos espermatozoides de laboratorio para crear embriones de ensayo, con el único fin de validar preliminarmente la seguridad del nuevo método (aclaran que no los usaron para crear un embarazo). El próximo paso de la compañía consistirá en investigación más detallada y ampliada sobre la forma en que estos métodos podrían usarse con células madre de hombres infértiles, con más ensayos para ver si hay anormalidades genéticas o de desarrollo en los embriones experimentales.
Señales mixtas
El posible avance de Paterna Biosciences todavía no ha validado sus resultados mediante la publicación de este nuevo trabajo de investigación en literatura con aprobación de expertos o revisión externa.
Eso importa porque hay al menos una compañía biotecnológica más – Kallistem, de Francia – que prematuramente ya afirmó haber desarrollado espermatozoides en el laboratorio, pero luego en 2015 los expertos externos refutaron sus afirmaciones. También hubo una publicación en 2009 que afirmaba lo mismo y debió retractarse por supuesto plagio y sospechas de inconducta.
De todos modos, Paterna Biosciences tiene un historial que respalda su trayectoria: fue una de las diez compañías de ciencias de la vida que el año pasado fue aceptada en el programa MedTech Accelerator organizado en conjunto por la Clínica Mayo y la Universidad Estatal de Arizona, que otorgó el Premio Disrupción a la compañía por sus investigaciones.
Incluso si el avance de paterna se valida, hay al menos un profesional de la salud reproductiva que hablando con Wired señaló que el costo del procedimiento podría ser un obstáculo para los hombres que buscan concebir hijos. La compañía dijo que calcula que el procedimiento costaría entre US$5.000 y US$12.000, que es mucho dinero pero siempre es menos que los US$15.000 a US$30.000 que suele costar un único ciclo de fertilización in vitro tradicional.
En última instancia el costo real del novedoso proceso de Paterna podría ser determinado por políticas gubernamentales o por el capricho de grupos que han transformado las clínicas de fertilidad en la gallina de los huevos de oro.
«Las políticas que afectan el acceso a la fertilización in vitro tienen un gran impacto en el uso de los tratamientos, en especial en las clases sociales de menores recursos”, dijo en 2024 Maria Polyakova, investigadora de políticas de salud de Stanford. “A su vez, eso significa que la cobertura de los seguros de salud de los procedimientos in vitro afectará la distribución de niños en el espectro de las clases sociales”.