A poco de que los cuatro astronautas volvieran de su viaje alrededor de la luna, una tripulación de diminutos viajeros espaciales partió hacia el espacio. Los científicos enviaron gusanos microscópicos a la Estación Espacial Internacional (ISS) como parte de un proyecto que busca extender la presencia humana a lo más profundo del espacio.
Los gusanos astronautas llegaron a la estación espacial el lunes a bordo de la nave Cygnus XL de Northrop Grumman. La nave no tripulada llevó unos 4.990 kg de equipamiento científico y provisiones a la Estación Espacial Internacional, incluyendo un laboratorio espacial en miniatura que contiene a los gusanos.
Los científicos a cargo de este experimento esperan que estas criaturas les brinden más información sobre la salud humana durante los viajes espaciales prolongados.
Gusanos espaciales
El experimento, llevado a cabo por la Universidad de Exeter, Inglaterra, busca estudiar cómo responden los organismos vivos al inhóspito entorno del espacio. “Tal vez suene sorprendente, pero estos gusanitos podrían tener un rol importante en el futuro de los viajes espaciales de los humanos”, dijo la Ministro Espacial de Reino Unido Liz Loyd en declaraciones.
Los gusanos nematodos son C. elegans, y miden aproximadamente 1 milímetro de largo. Como su cuerpo es transparente los investigadores pueden ver cómo se desarrollan sus células utilizando microscopios. Además, estos gusanos crecen rápido y es sencillo el rastreo genético, con lo que resultan candidatos ideales para la investigación biológica.
Los gusanos están dentro de un laboratorio en miniatura llamado Vaina Petri. El experimento auto-contenido consiste en una unidad que mide 10 x 30 cm aproximadamente, con un peso de unos 3 kilogramos.

En esa unidad hay 12 cámaras, y cuatro de ellas pueden verse en imágenes con luz blanca y fluorescente. Cada cámara brinda un entorno de soporte de vida para los gusanos, con temperatura, presión y volumen de aire que les permitirá respirar cuando estén expuestos al vacío del espacio. También recibirán alimento por medio de agar.
Misión en miniatura
Los gusanos pasarán algún tiempo dentro de la estación espacial antes de que se los adose a la cara exterior de la estación. A partir de entonces pasarán unas 15 semanas dentro de su entorno en miniatura, expuestos a la gravedad cero y la radiación del espacio exterior.
Durante esas semanas los investigadores van a monitorear la salud de los gusanos con cámaras en miniatura que puedan captar videos. El experimento recogerá los datos de la temperatura, presión y dosis acumulada de radiación a los que estén sometidos los gusanos, y los datos se enviarán a la Tierra.
“El programa Artemis de la NASA abre una nueva era en la exploración humana, en que se planea que los astronautas vivan y trabajen en la luna durante períodos prolongados. Para hacerlo de manera segura necesitamos entender cómo responde el cuerpo a las condiciones extremas del espacio profundo”, declaró Tim Etheridge, investigador en la Facultad de Medicina de la Universidad de Exeter. “Al estudiar cómo sobreviven y se adaptan los gusanos al entorno del espacio podemos empezar a identificar los mecanismos biológicos que en última instancia ayudarán a proteger a los astronautas durante misiones prolongadas, acercándonos un poco más a la presencia prolongada de humanos en la luna”.