Al parecer los cigarrillos electrónicos no están libres de riesgos. Una revisión que se publicó esta semana encontró que vapear, casi con certeza es un hábito carcinogénico.
En Australia unos científicos analizaron la literatura médica sobre el vapeo, incluyendo informes de casos y estudios en animales. Hallaron evidencia convincente de que los cigarrillos electrónicos pueden causar cáncer. Sin embargo, todavía falta la respuesta a muchas preguntas, como el nivel exacto de riesgo de cáncer que presentan estos productos, afirmaron los investigadores.
“Los cigarrillos electrónicos con base de nicotina probablemente sean carcinogénicos para los humanos que los usan, y causan una carga no determinada de cáncer oral y de pulmón”, escribieron en su trabajo publicado el lunes en Carcinogenesis.
La pregunta del cáncer
Los cigarrillos electrónicos surgieron como alternativa atractiva a los cigarrillos de tabaco y otros productos con nicotina en la última década y media. Pero aunque muchos científicos concuerdan en que el vapeo es más seguro que fumar, hay debate y estudios sobre los posibles riesgos para la salud que podría representar de todos modos.
En este estudio los investigadores dicen que la mayor parte de la investigación se centró en el potencial del vapeo como “puerta de ingreso” al hábito de fumar, en particular en los menores y jóvenes adultos. Argumentan que se ha prestado menos atención a si el uso a largo plazo también puede causar cáncer. Decidieron entonces llevar a cabo una “evaluación cualitativa del riesgo” con la evidencia disponible, analizando investigaciones relevantes de laboratorio, en animales e informes de casos de cánceres que se sospecha se vinculan con el vapeo.
En total determinaron que hay datos suficientes como para afirmar que sí hay un vínculo. Por ejemplo, hay estudios que indican que el ADN de las células puede verse dañado por los compuestos o subproductos de los vapeadores o cigarrillos electrónicos, que incluyen agentes de sabor/aroma y algunos metales. Los estudios de biomarcadores también sugieren que el vapeo puede dañar o inflamar el tejido oral y respiratorio de manera que podría aumentar el riesgo de cáncer.
“Por lo que sabemos esta revisión es la determinación más definitiva de que quienes vapean tienen mayor riesgo de contraer cáncer que quienes no vapean”, dijo el autor Bernard Stewart, investigador del cáncer de la Universidad de Nueva Gales del sur, en declaraciones de la universidad.
Un debate que perdura
Los investigadores advierten que el estudio no puede cuantificar la cantidad de riesgo de cáncer del vapeo. Eso requerirá de estudios a largo plazo, similares a los que ayudaron a demostrar de forma concluyente que fumar implica un riesgo de contraer cáncer.
También hay que señalar que aunque algunos expertos externos no están del todo convencidos ante los hallazgos de este estudio, hay otros que argumentan que el riesgo de cáncer del vapeo es probablemente mucho menor al del hábito de fumar.
“Aunque está claro que los cigarrillos electrónicos exponen a los usuarios a sustancias químicas dañinas, algo que luego puede derivar en enfermedad, opino que no hay que hacer sensacionalismo con la evidencia”, dijo Lion Shahab, codirector del Grupo de Investigación de Tabaco y Alcohol de la Universidad de College London, en declaraciones recogidas por el Science Media Center. Esta revisión “no presenta evidencia concluyente de que los cigarrillos electrónicos causen cáncer de boca o pulmón”.
Hay organizaciones relacionadas con la salud que sostienen que vapear es una herramienta valiosa que ayuda a la gente a fumar menos, o a dejar de fumar. Y es improbable que esta revisión en sí misma cambie esas recomendaciones. “Porque vapear es menos dañino que fumar, tu salud podría beneficiarse si cambias los cigarrillos comunes por el vapeador, además de que reducirás el riesgo de contraer cáncer”, establece Cancer Research UK, organización de caridad.
Si bien lo mejor es evitar cualquier hábito que implique el uso de la nicotina, probablemente vapear siga siendo más seguro a largo plazo, aunque sí pueda causar cáncer.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.