Los tsunamis son uno de los fenómenos naturales más devastadores y menos previsibles del planeta. v acaba de aportar una nueva pieza clave en la carrera por adelantarse a estas catástrofes, con un sistema que podría cambiar las alertas tempranas para siempre. Sin embargo, la lista de ciudades y países bajo amenaza pone de manifiesto un escenario preocupante para las próximas décadas.
Guardian: la tecnología que busca anticipar lo inevitable

La NASA participa activamente en un proyecto pionero bautizado como Guardian (Red GNSS de Información y Alerta de Desastres en Tiempo Real de la Atmósfera Superior). Esta iniciativa emplea señales de GPS y otros satélites para detectar, casi al instante, las alteraciones provocadas por terremotos o actividad volcánica submarina, principales detonantes de los tsunamis.
El objetivo es simple pero crucial: ganar segundos, incluso minutos, para que las comunidades costeras puedan evacuar antes de que las olas golpeen. Como explicó el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en su comunicado, “cada segundo cuenta cuando se trata de salvar vidas frente a un tsunami”. La red Guardian conecta cientos de estaciones terrestres científicas con satélites en órbita para crear un sistema de alerta temprana más eficiente que los actuales.
Ciudades que podrían quedar bajo el agua, según la NASA

La advertencia reciente no es un simple ejercicio teórico: el mapa elaborado con datos de Guardian señala los puntos del planeta donde un gran tsunami tendría mayor impacto. En América, las costas del Pacífico concentran el riesgo: Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala, México y parte de Estados Unidos y Canadá podrían ver sus ciudades costeras arrasadas por las olas.
En Asia y Oceanía, los países bajo amenaza son Rusia (Kamchatka), Japón, Taiwán, Filipinas, Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Timor Oriental y Nueva Zelanda. A ello se suman territorios insulares como las Islas Salomón, Fiyi, Vanuatu, Samoa, Tonga, Islas Marianas y Aleutianas. Todos ellos están situados en el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona sísmicamente activa donde se originan gran parte de los megaterremotos que pueden generar tsunamis.
Una advertencia global que no se puede ignorar
La NASA subraya que el nuevo sistema no evitará los tsunamis, pero puede reducir drásticamente su coste humano si se implementa a tiempo. Aunque Guardian todavía está en fase de pruebas, las estimaciones muestran que podría revolucionar la manera en que se emiten las alertas, especialmente en áreas con menos recursos tecnológicos.
La pregunta ya no es si habrá un próximo tsunami, sino cuándo y dónde. Con Guardian, la humanidad podría tener una ventaja mínima, pero vital, frente a un fenómeno capaz de cambiar la geografía de ciudades enteras en cuestión de minutos.