Con el poder de la tecnología satelital, la NASA está probando un sistema que podría marcar un antes y un después en la prevención de tsunamis. A través de Guardian, la agencia espacial asegura que es posible detectar señales tempranas de estos fenómenos y emitir alertas para regiones de alto riesgo en el Pacífico y más allá.
Un sistema para ganar minutos cruciales

El Guardian (Red GNSS de Información y Alerta de Desastres en Tiempo Real de la Atmósfera Superior) utiliza señales de radio procedentes de satélites de navegación y GPS, procesadas por la Red de GPS Diferencial Mundial del JPL. Esta tecnología mejora la precisión posicional hasta los 10 centímetros y analiza cómo las ondas de presión generadas por un tsunami distorsionan la ionosfera, un efecto detectable por estaciones terrestres científicas distribuidas por todo el planeta.
Según Léo Martire, científico del JPL y miembro del Comité Internacional de GNSS de la ONU, “en lugar de corregir la perturbación como un error, la usamos como un dato que puede salvar vidas”. Aunque el sistema aún está en desarrollo, la NASA considera que es la herramienta de monitoreo más rápida en su tipo hasta la fecha.
Zonas bajo amenaza según los datos de la NASA

La red Guardian apunta a las costas del Anillo de Fuego del Pacífico como las más expuestas a futuros tsunamis. Entre los países en riesgo están Chile, Perú, Ecuador, Colombia, México, Estados Unidos y Canadá, además de varias naciones centroamericanas. En Asia y Oceanía, territorios como Japón, Filipinas, Indonesia, Papúa Nueva Guinea y Nueva Zelanda figuran entre los más vulnerables.
La lista incluye también islas del Pacífico como Fiyi, Tonga, Samoa, Vanuatu y las Islas Marianas, lo que revela el alcance global de los posibles impactos. Con esta información, la NASA busca dar a las autoridades tiempo extra para activar protocolos de evacuación y reducir el número de víctimas ante un evento de gran magnitud.