Los fractales, descubiertos y propuestos por Mandelbrot durante el siglo XX son uno de los grandes hallazgos matemáticos recientes. Aunque dar una definición exacta de qué es un fractal es complejo, tienen dos características clave: son autosimilares y siguen un algoritmo recursivo.

Que sean autosimilares quiere decir que su forma es hecha a partir de copias más pequeñas de la misma figura. Hasta el infinito. Se relacionan por tanto estrechamente con el número de Fibonacci y están presentes por todas partes en la naturaleza, desde la rama de un árbol a como cae el agua en las cascadas. Aquí tienes 10 maravillosos ejemplos de como la naturaleza es, en el fondo, pura matemática.

Romanescu

Copos de nieve

Helechos

Grietas por la sequía

Las plumas de un pavo real

Rayos

Una hoja

Los ríos vistos desde el espacio

Las nubes

Imágenes: Tramont_ana/luisrsphoto/Jefunne/Chursina Viktoriia/BEPictured/plampy/Tony Newell/Chris Hadfield - Shutterstock/Flickr/NASA

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