Imagen: Psihopat / Wikimedia Commons

La has visto metiéndose en cajas de cereales, en los brazos de Taylor Swift, diciendo “oh, no, no, no” o coronándose como el rey de 4chan. El Scottish Fold es la raza de gato de moda gracias a los memes de Internet, pero la Asociación Británica de Veterinarios quiere parar su crianza. ¿Por qué?

Todos los Scottish Fold son descendientes de un gata blanca llamada Susie que fue descubierta en una granja escocesa en 1961. Un pastor se fijó en sus orejas caídas, la recogió y la cruzó con un British Shorthair para dedicarse a la cría. La raza fue registrada en 1966 con el nombre Fold, en referencia a las orejas, pero los registros fueron retirados en 1971 por deformidades en las extremidades y la cola de algunos ejemplares y por preocupaciones sobre los problemas de oído y audición, como infecciones y sordera.

Esa prohibición hizo que la popularidad de la raza cayera en picado en el Reino Unido, pero el Scottish Fold había llegado ya a Estados Unidos. En 1970, tres gatitos de uno de los hijos de Susie fueron enviados a un centro de investigación de Massachusetts para un estudio de sus mutaciones. La investigación fue abandonada, pero uno de los gatos fue adoptado por una familia que se dedicó a su cría, lo que dio lugar a su actual popularidad.

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Ahora la raza se ha puesto de moda gracias a los memes de Internet y a sus dueños más célebres, como Taylor Swift y Ed Sheeran, asiduos a compartir fotos de sus gatetes con los millones de seguidores que tienen en las redes sociales. Uno de los gatos más famosos de Internet, Maru, es también un Scottish Fold con más de 340 millones de reproducciones en YouTube.

La raza llama la atención por su cara redondeada y sus orejas plegadas, pero esas orejas son precisamente el resultado de una mutación genética que afecta al cartílago, y que al mismo tiempo hace que los Scottish Fold tengan vidas cortas y dolorosas. Por culpa del cartílago deformado no pueden sostener sus orejas y tienen problemas en otras partes del cuerpo que conducen a enfermedades dolorosas y crónicas como la artritis.

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Algunos defensores de la raza dicen que los criadores profesionales nunca cruzarían un Scottish Fold con otro y que, en su lugar, lo harían con un American Shorthair o un British Shorthair. Pero todos los descendientes de Susie tendrán su mutación, puesto que proviene de un gen dominante.

Como ocurre con el pug, el bulldog inglés y otros perros de diseño, el Scottish Fold se cría deliberadamente con estos problemas porque nos agrada su aspecto, al que damos más importancia que su calidad de vida. Sin embargo, no hay ninguna excusa para criar un animal que puede sufrir una enfermedad dolorosa e incurable, mucho menos si esa excusa es que la raza se ha puesto de moda en Internet o que Taylor Swift tiene uno.

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[BBC]