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[Actualizado] 75 pasajeros de la compañía aérea Southwest Airlines han tenido que abandonar el avión antes de despegar del aeropuerto de Louisville, en Kentucky. La razón ha sido un pequeño incendio que ha llenado de humo la cabina. La fuente del fuego ha sido un smartphone Samsung. Su propietario asegura que se trata de un Note 7 reemplazado hace dos semanas.

El incidente tuvo lugar en mitad de la demostración de protocolos de seguridad, minutos antes del despegue. El propietario del teléfono, un ciudadano estadounidense llamado Brian Green asegura que el smartphone, un Galaxy Note 7, estaba completamente apagado cuando emitió un ruido extraño y comenzó a calentarse en exceso. Pocos segundos después de tirarlo al suelo del pasillo, el teléfono comenzó a arder y a despedir humo.

Afortunadamente, no ha habido que reportar heridos de ninguna consuderación. El incendio ha sido sofocado con rapidez y solo se han registrado desperfectos en la moqueta de la aeronave. El oficial del cuerpo de bomberos de Louisville, Sal Melendez, confirmó que se trataba de un smartphone Samsung, aunque no ha podido precisar el modelo. La esposa del propietario del teléfono, Sarah Green, insiste sin embargo en que el terminal es un Galaxy Note 7 que había sido reemplazado hace solo dos semanas en un establecimiento de AT&T porque el anterior se recalentaba. El parte oficial del incidente emitido por la compañía Southwest Airlines menciona solo que la causa de la evacuación era humo emitido por un dispositivo electrónico.

Si se confirma que se trata de uno de los nuevos Galaxy Note 7 que Samsung ha reemplazado las cosas pueden ponerse realmente feas para la compañía coreana. Solo en Estados Unidos Samsung ha recogido y sustituido un millón de Galaxy Note 7. La compañía recibió 92 quejas debido a sobrecalentamiento de las que 26 se saldaron con quemaduras y 55 con daños materiales. Actualizaremos esta información a medida que se conozcan más datos. [vía Courier Journal y Wave News 3]

Foto: The Verge

Actualización: En The Verge han tenido acceso a imágenes proporcionadas por el propietario del teléfono y se confirma que se trata de un Galaxy Note 7 y que, además, era uno de los modelos recién reemplazados por Samsung como parte de su campaña para sustituir los modelos problemáticos. La caja del terminal muestra claramente el cuadrado negro que, según la compañía, marca un smartphone reemplazado y, supuestamente, sin los mismos problemas de batería.