La mayoría de los auriculares de diadema actuales se parecen tanto que, vistos de lejos, cuesta saber si cuestan 60 o 400 euros. Los Nothing Headphone (1) juegan a otra cosa. Su diseño semitransparente no pasa precisamente desapercibido y ahora llegan acompañados de una rebaja importante: bajan de 299 euros a 199 euros, lo que supone un 33% de descuento y un ahorro redondo de 100 euros.
A ese precio ya no compiten únicamente por ser “los auriculares raros de Nothing”. Entran directamente en un terreno donde aparecen modelos muy serios de Sony, Bose o Sennheiser, aunque con una personalidad que cuesta encontrar en esas marcas. Y sí, pueden gustar más o menos, pero al menos nadie podrá decir que parecen otros auriculares genéricos sacados del mismo molde.
Un diseño diferente por fuera y decisiones bastante sensatas por dentro
Nothing ha evitado llenar los Headphone (1) de superficies táctiles que funcionan bien hasta que hace frío, llueve o se intenta cambiar una canción con prisa. En su lugar utiliza controles físicos: una rueda permite ajustar el volumen, mientras que una pequeña palanca sirve para avanzar, retroceder o controlar la reproducción. Es una solución más directa y, sobre todo, más fácil de utilizar sin mirar.
El sonido corre a cargo de unos transductores dinámicos de 40 milímetros, desarrollados con la colaboración de la firma británica KEF. También son compatibles con LDAC, audio de alta resolución, conexión mediante USB-C y el tradicional cable de 3,5 milímetros. Esto último resulta especialmente útil para conectarlos a un ordenador, una consola portátil o incluso al sistema de entretenimiento de un avión sin depender siempre del Bluetooth.
La cancelación activa de ruido se adapta al entorno en tiempo real y revisa las condiciones exteriores varias veces por segundo. Puede reducir el sonido constante de motores, trenes o sistemas de ventilación, mientras que el modo transparencia permite escuchar lo que ocurre alrededor sin quitarse los auriculares. Para las llamadas, cuatro micrófonos y el sistema Clear Voice intentan separar la voz del ruido ambiental, incluso cuando hay viento o bastante movimiento alrededor.
La autonomía es otra de esas cifras que obligan a mirar dos veces. Nothing promete hasta 80 horas de reproducción sin cancelación de ruido y unas 35 horas con el ANC activado. Además, cinco minutos de carga pueden proporcionar varias horas de escucha, suficiente para salir del apuro antes de un viaje o una jornada larga fuera de casa.
Por supuesto, siguen siendo unos auriculares grandes y con un diseño bastante peculiar; no intentan agradar a todo el mundo. Sin embargo, los Nothing Headphone (1) por 199 euros, frente a los 299 euros originales, tienen mucho más sentido. Su actual 33% de descuento elimina 100 euros de golpe y los convierte en una alternativa realmente competitiva para quien busque buen sonido, mucha batería y algo que no parezca fabricado con el piloto automático activado.