A veces ocurre al comienzo, otras justo al final, a veces rescatan una película que de otro modo hubiese sido mediocre y en otras la elevan hasta el Olimpo de la ciencia ficción. Son esas escenas que, grabadas en las retina, convierten una simple toma en una mítica. Estas son las mejores.

Lágrimas en la lluvia

Es un clásico, pero por alguna había que empezar. Si hay un discurso en la historia del cine de la ciencia-ficción ese es el monólogo de Roy Batty, el replicante, en los últimos compases de Blade Runner.

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La frase, que no aparecía como tal en el guión original, fue escrita por Rutger Hauer. Hauer modificó alunas de las frases de dicho guión y añadió la parte más mítica: Todos esos momentos se perderán en el tiempo... como lágrimas en la lluvia.

Dónde vamos no necesitamos carreteras

Es la frase perfecta. Reúne en unas palabras toda la intriga, la emoción y el sentido de la primera entrega de Regreso al Futuro. Pocas películas consiguen acabar así.

Volveré

En mi opinión, la escena original es la que más fuerza tiene de todas pero los sucesivos productores y directores de las películas posteriores, viendo el éxito de la misma, pronto la convirtieron en un guiño que aparece varias veces en el resto de entregas.

Y es verdad, siempre vuelve, este verano sin ir más lejos.

La lucha entre Neo y el Agente Smith

Hay que reconocer que ha envejecido, quizá, demasiado rápido pero sigue siendo uno de los mejores momentos tanto de la película original como de la trilogía entera. Simple, poderosa y con ese gesto de “Acércate” que no tardó en ser repetido hasta la saciedad.

Bienvenidos a Jurassic Park

Jurassic World puede funcionar perfectamente como cine palomitero, que lo hace, pero cuando preguntan qué es lo que le falta de la magia de las originales no es la nostalgia, ni el recuerdo de un pasado mejor, es escenas como esta. Las bocas abiertas, la ilusión en los ojos de Hammond y el “You crazy son of a bitch” de Ian Malcolm.

¿Ha dicho que tienen un T-Rex?”

Las bicicletas voladoras de ET

También conocida como “el momento de la lagrimilla”, de los varios que tiene ET. Con la banda sonora de John Williams sonando a todo trapo y las bicicletas levantándose en el aire en una escena mágica. Se convertiría posteriormente en el icono de Amblin Entertainment, la productora de Spielberg.

Luke...

No, no dice “Luke, yo soy tu padre

Las luchas de los ciclos de Tron

Pese a sus limitaciones, parece mentira que se hiciese en 1982, una época donde a la animación por ordenador todavía le faltaba un largo recorrido para convertirse en lo que es hoy.

El aliento de Alien

El juego de palabras es intencional. Lástima que sea una de las pocas escenas notables en una película bastante olvidadable. David Fincher ya pidió perdón por ella. Confiamos en tí, Neill Blomkamp.

El Planeta de los Simios y la estatua de la Libertad

El momento en el que George Taylor descubre que había estado en casa durante todo este tiempo, pero no de la manera en la que se esperaba. Con las nuevas entregas ocurre algo parecido a lo de Jurassic Park y Jurassic World, hacen falta más escenas como esta.

Abre las puertas, Hal

La lucha de Inception

Inception, esa obra maestra de Nolan, tiene muchísimas escenas dignas de mención, pero una de las mejores es la famosa lucha en el pasillo mientras todo el equipo está dormido. Estuve a punto de poner el final, pero eso habría sido hacer un buen spoiler a quien sea que no la haya visto, y aquí jugamos limpio.

Una lista (casi) infinita

La lista podría ocupar 10 veces de lo que ocupa ahora y aún así seguirían faltando, esta es mi cuidad selección personal ¿Cuáles me dejé en el tintero? ¡A los comentarios!

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