Las ferias ambulantes son un reclamo irresistible para probar suerte a ganar uno de esos peluches enormes, pero ¿realmente se puede ganar? Si siempre has sospechado que el feriante hace un poco de trampa, este vídeo de Mark Rober tiene la confirmación que necesitas.

Rober ahora se gana la vida en YouTube, pero en otro tiempo fue ingeniero de la NASA y sabe dónde hay que mirar para encontrar sutiles trampas de la física. En el caso de los juegos de feria, la trampa depende del reto, pero las más comunes incluyen:

  • Poner las canastas de baloncesto a 3,3 metros de altura y 8,5 de distancia cuando las reglamentarias están a 3 metros de altura y 7,3 de distancia. Incluso aunque seamos jugadores experimentados, la diferencia es suficiente como para que juegue en contra nuestro solo por memoria muscular.
  • Los juegos de puro azar, como esos en los que tienes que lanzar una bolita y confiar en que caiga en el vaso de un color concreto, suelen tener posibilidades de ganar constantes, pero bajas (1600 vasos para solo 160 con premio = 10% de posibilidades de ganar hagas lo que hagas).
  • En los juegos de arrojar pelotas, estas son siempre muy ligeras para maximizar el rebote y hacer imposible apuntar a un lugar concreto. También se modifica ligeramente el ángulo de las superficies sobre las que hay que hacerlas rebotar para que sea más difícil calcular el rebote.
  • Los objetos que hay que derribar siempre son más pesados de lo que aparentan o tienen peso en la parte inferior para hacerlos más estables.
  • Los juegos de disparo que consisten en borrar una estrella con perdigones son imposibles sencillamente porque el papel no ofrece suficiente resistencia para que el perdigón lo atraviese. Solo lo dobla.
  • Los juegos de intentar meter un anillo en el cuello de una botella son también casi imposibles porque el diámetro del anillo es poco mayor que el de la botella.
  • Finalmente, los juegos de llegar al final de una escala de cuerda también son imposibles porque la escala está sujeta a un solo punto, no a dos, y nuestro centro de gravedad queda fuera.

Por si todo esto no te resultara suficiente, los trofeos que se ganan (en su mayor parte peluches) se compran a mayoristas y cada uno cuesta apenas unos céntimos. Incluso aunque acertaras la primera estarás pagando más de lo que vale. [vía Mark Rober]