Desde hace tiempo conocemos varios animales con capacidades regenerativas sorprendentes. Unos que destacan son los gusanos planarias, o gusanos planos. Algunas de estas criaturas pueden regenerar cualquier parte de su cuerpo, pero otros no. ¿Por qué? En la genética está la respuesta, y ahora científicos del Instituto Max Planck han logrado un gran avance: activar la capacidad de regenerar miembros y órganos en un especie de planarias que no la tenía.


Mientras investigaban por qué algunas planarias cuentan con más capacidades regenerativas que otras, detectaron un gen en los gusanos planos Dendrocoelum lacteum que controla si pueden regenerar la cabeza o no. El siguiente paso fue modificar ese gen, con los que consiguieron dotarles de la habilidad para volver a generar esa parte del cuerpo tras decapitarlos -cerebro incluido-, algo que antes de las modificaciones genéticas no podían hacer.

Lo importante del estudio es que ha permitido a los científicos descubrir nuevas claves relacionadas con la regeneración. Hasta ahora se pensaba que para activar este tipo de habilidad latente era necesario modificar cientos de genes, pero no. Con tocar determinados nodos clave puede ser suficiente. Por otro lado, han demostrado que al comparar especies relacionadas, se pueden obtener información respecto a por qué determinados animales se regeneran y otros no.

Llegados a este punto quizás alguien piense que la regeneración de miembros y órganos en humanos está a la vuelta de la esquina. No es así. Hemos dado otro pequeño paso al conseguir entender mejor las claves biológicas detrás de las regeneraciones, pero aún nos queda muchísimo para conseguir controlar completamente los procesos naturales de regeneración. [Scientific American]

Foto: Eduard Solà / Wikipedia bajo licencia Creative Commons