¿Tu conexión WiFi sufre microcortes sin motivo aparente? ¿El cursor del ratón o el texto de tu teclado se traban? Entre todos los problemas técnicos que pueden causar estos errores (que son muchos) hay uno cuyo origen es tan inesperado que merece la pena explicarlo. El culpable no es otro que el USB 3.0 y la solución, afortunadamente es muy sencilla.

El problema es un viejo conocido en los foros técnicos. En Gizmodo en Español lo hemos descubierto accidentalmente, cuando un gesto tan sencillo como enchufar un hub USB 3.0 en un Mac Mini de 2012 ha desencadenado un caos en el que tanto la conexión WiFi como el ratón decidieron negarse a funcionar correctamente.

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Los síntomas más típicos son microcortes aleatorios en la conexión WiFi, como si se perdiera el enlace con el router para regresar al de unos pocos segundos. Al mismo tiempo, puede ocurrir que la señal del ratón sufra un retardo inexplicable, dejando el cursor trabado o moviéndose a golpes por la pantalla. En algunos teclados también puede aparecer este retardo cuando escribimos.

Un problema poco conocido

Tanto Intel como el USB Implementers Forum conocen este problema desde 2012 y lo han explicado en un White Paper muy interesante de leer si te gustan los detalles técnicos. El problema es viejo, pero no se ha solucionado en todos los casos (los Mac Mini son un buen ejemplo de ello), y es de esos que vuelven loco al usuario hasta que detecta su origen.

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En esencia, el problema está en que los puertos y cables USB 3.0 generan ruido en frecuencias que oscilan entre los 2,4 y los 2,5GHz. Esas son exactamente las mismas frecuencias a las que funcionan la mayor parte de las redes WiFi, los dispositivos Bluetooth, y muchos ratones con receptor USB.

La interferencia es una cuestión de proximidad. El problema concreto con el ratón era que su receptor USB estaba en el puerto contiguo a donde estaba conectado el Hub. Bastó cambiarlos a puertos opuestos para que el movimiento del cursor recuperara la normalidad. En cuanto a la WiFi, la solución no fue tan sencilla. El receptor inalámbrico del Mac Mini no se puede mover. Entre las posibilidades disponibles está cambiar la red a 5GHz (la mayor parte de routers modernos ya emiten en las dos frecuencias), o simplemente conectar el PC mediante cable Ethernet.

Cuestión de aislamiento o distancia

El USB 3.0 también puede interferir con dispositivos Bluetooth. En el caso del Mac Mini de 2012, hasta existen kits comerciales para aislar este componente de interferencias. El Mac Mini de 2013 no se ve tan afectado por este problema, pero hay routers con puertos USB 3.0 y portátiles que a veces también sufren de este tipo de interferencias.

La solución, si no queremos entrar a instalar sistemas de aislamiento, suele ser tan sencilla como alejar los dispositivos y conectarlos en puertos separados lo más posible entre sí. Recuerda, si algún día tu conexión WiFi o la señal de un ratón o un teclado comienza a pegar saltos sin razón, piensa en si has conectado un nuevo dispositivo USB 3.0. Te ahorrarás mucho tiempo devanándote los sesos.

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