Larry el bogavante americano. Imagen: ABC News

La langosta Larry iba a ser la cena de alguien en un restaurante de Florida, pero un grupo activistas se organizó para rescatarlo y enviarlo por correo aéreo al acuario estatal de Maine, 2.500 kilómetros al norte. El bogavante de casi 7 kilos y entre 60 y 80 años (110, según el restaurante) llegó sin vida al acuario.

El cocinero Joe Melluso había pagado 300 dólares en el mercado por hacerse con tremendo ejemplar. Le puso de nombre Larry y calculó —a ojo— que era el bogavante más viejo del mundo, lo que llamó inmediatamente la atención de la prensa local. Así fue como una organización defensora de los animales supo de la existencia de Larry y trató de recaudar dinero para enviarlo a Maine.

Advertisement

Advertisement

Finalmente Joe Melluso participó en el rescate —lleno de remordimientos por no haberlo pensado antes, según contó a la televisión— y no hubo que volver a pagar por Larry. El grupo metió al bogavante en una caja con hielo, un montón de bolsas de gel frío y una toalla empapada en agua de mar que había pasado la noche en el congelador. Aseguraron el paquete con cinta americana y escribieron “Larry la langosta - frágil - este extremo hacia arriba” sobre el poliestireno.

La caja de Larry. Imagen: Brooke Estren

Los planes no salieron según lo planeado. Larry debía llegar a Maine al día siguiente, pero FedEx rechazó hacerse cargo del paquete porque el agua se filtraba a través de la caja. Los activistas recogieron una vez más al bogavante y le encontraron un hogar temporal en una pecera. Tardaron ocho días en encontrar una alternativa para enviar a Larry hasta el acuario de Maine.

En este segundo intento, el paquete no iba tan preparado y el bogavante llegó muerto a su destino. “Es necesario envolver [a la langosta] en bolsas de gel, pero este contenedor sólo tenía tres”, explicaron desde el Departamento de Recursos Marinos de Maine. “Tuvo una ruta tortuosa desde el principio”.

Sponsored

PETA, la mayor organización por los derechos de los animales, dijo a través de una portavoz que la innecesaria muerte de Larry se podría haber evitado si hubiera sido “liberado de inmediato en su hogar, el océano, y no enviado por correo como si fuera una carta para quedarse en cautiverio en un acuario”.


Síguenos también en Twitter, Facebook y Flipboard.