Rjukan es una pequeña localidad noruega que ha emprendido un singular proyecto: traer la luz del sol hasta su plaza mayor con la ayuda de tres espejos gigantes controlados por ordenador.

El pueblo está ubicado en un profundo valle rodeado de montañas, razón por la que el sol nunca llega a tocar sus calles durante cinco meses al año. Para mitigar las ganas de luz natural de sus habitantes, el ayuntamiento de Rjukan ha puesto en marcha este proyecto que, curiosamente, no es nuevo. En 1907, un empresario industrial llamado Sam Eyde ya propuso una idea similar poco después de que se fundara el pueblo, pero la tecnología de la época no lo hacía posible.

Más de cien años después, un helicóptero ha instalado en la montaña tres espejos cuyo ángulo estará controlado por ordenador para ajustarlo a la luz solar a medida que esta cambia. Las primeras pruebas del sistema comenzarán en septiembre.

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Los paneles Heliostat no son una tecnología nueva. En 2006 el pueblo de Viganella, en los alpes italianos, se dotó de un sistema similar. En Rjukan se espera que la instalación ilumine un área de casi 200 metros cuadrados. El costo de la obra supera los 635.000 euros. (835.000 dólares) [Web de turismo de Rjukan vía Time]

Fotos cortesía de Karl Martin Jakobsen