Mientras tanto, en Dinamarca, un entusiasta de LEGO llamado Henrik Ludvigsen quedó asombrado al darse cuenta la cantidad de piezas de LEGO para construir líneas de ferrocarril que tenía en su casa. Una vez salió de su asombro, el bueno de Henrik no se quedó ahí, sino que comenzó a buscar otros fans de LEGO para proponerles unir sus piezas de tren.

El resultado de ese 'crowdbuilding' es la línea de tren más larga del mundo hecha con las famosas piezas de construcción. Nada menos que cuatro kilómetros que recorren todo un gimnasio dando vueltas y más vueltas. La construcción ha requerido más de 100.000 piezas donadas por 80 coleccionistas y ha entrado en el libro Guinnes de los Récords [LEGO]