El Porsche 918 Spyder cuesta la friolera de 800.000 dólares. Una de las razones para este desorbitado precio es que está amorosamente ensamblado a mano. A continuación os ofrecemos un paseo fotográfico por la planta donde se fabrica este exclusivo coche híbrido.

El 918 Spyder tiene una potencia de 887 caballos. Sin embargo, su consumo de carburante es menor que el de un Toyota Prius. Como el Prius, el 918 es un coche híbrido, sólo que con un motor y un cuidado en los detalles que lo hacen único. Nuestros compañeros de Jalopnik han hecho posible este espectacular viaje que comienza con los interiores. Los asientos son confeccionados a partir de materiales ultraligeros que luego se forran a mano con cuero natural.

Cada 918 Spyder comienza con una pieza de fibra de carbono sobre la que se montan los interiores.

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Así es el motor 4.6L V8 antes de que se le añada ningún otro componente.

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Detalle del escape que sale del motor, una intrincada obra de arte.

Antes de que el motor esté completo, los técnicos de Porsche lo preparan para el 'maridaje'. Así es como llaman internamente al montaje del motor en el chásis.

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Aquí una vista del interior, ya más próximo a su aspecto final.

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Detalle de la llave, ya puesta en el contacto. El modelo de llave es el mismo que el del Porsche 911.

El 918 va avanzando en la cadena de montaje. En esta imagen ya tiene montados los frenos y la suspensión.

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Este es el único momento en el que se puede apreciar el extraordinario trabajo de ingeniería que hay detrás de un Porsche. La carrocería ocultará estos detalles para siempre a su futuro propietario.

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Los detalles en naranja señalan los componentes híbridos del motor.

Algunos componentes, como los frenos, son bastante grandes. Porsche utiliza herramientas específicas de calibrado para comprobar que todas las piezas estén correctamente alineadas..

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El trabajo continúa con el montaje de las ruedas. La carrocería está completamente hecha de fibra de carbono y no se instalará hasta el último momento.

El montaje físico termina con la carrocería y los cristales. No obstante, aún queda un largo trabajo de programación de los componentes electrónicos, y comprobación de todos los sistemas.

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A continuación dos imágenes del espectacular aspecto de los escapes en la parte trasera del coche, con el alerón ya instalado.

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Una vez terminada la programación de los sistemas electrónicos, el Porsche entra en un área restringida al público en la que se le dan los últimos retoques.

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Fotos e historia original: GFWilliams