Los perros quizá tengan más trucos de aprendizaje bajo la manga de lo que uno puede suponer. Al menos, los perros inteligentes. La ciencia encontró que la capacidad cognitiva de algunos perros podría ser como la de los deambuladores humanos.
En Budapest y otros lugares se ha investigado a los perros con especial talento para aprender y memorizar los nombres de los juguetes. En este último estudio demostraron que los caninos genios pueden aprender palabras nuevas simplemente por estar oyendo lo que hablan los humanos. Los resultados indican que los humanos no son, entonces, los únicos en aprender por oír, afirman los investigadores.
“Los hallazgos de este estudio destacan el gran potencial social que tienen las palabras como medio de comunicación con nuestros perros”, le dijo a Gizmodo Shany Dror, que investiga la cognición animal. “Espero que sea algo que tomen en cuenta los dueños y entrenadores de perros en sus interacciones cotidianas con ellos”.
Perros con talento para aprender
El perro promedio se puede entrenar sin problemas para que relacione palabras humanas con acciones, como “sit”, o “quieto”, etc. Pero Dror dice que solo algunos perros parecen tener natural talento para entender e internalizar la relación entre una palabra determinada y el objeto físico que designa (que suele ser un juguete). Los caninos más talentosos, que los investigadores llamaron Gifted World Learners o Aprendedores Talentosos de Palabras (GWL, en inglés) pueden aprender los nombres de cientos de juguetes para perros mientras juegan con sus dueños.

Durante años los científicos de la Universidad de Eötvös Loránd (ELTE) han estado estudiando a estos perros como parte de un proyecto de investigación, el Genius Dog Challenge. Dror empezó a aportar al proyecto mientras terminaba su doctorado en la ELTE, aunque ahora es investigadora de postdoctorado en la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena, Austria.
Lo que hallaron anteriormente era que algunos perros que son talentosos pueden aprender una palabra nueva con tan solo oírla cuatro veces (aunque sin refuerzo suelen olvidarla pronto) y que pueden retener una palabra en la memoria durante hasta dos años después de haberla aprendido.
Los perros en general están siempre atentos a sus dueños. Los investigadores querían saber si los perros GWL también podían aprender palabras nuevas con solo prestar atención a lo que hablan sus dueños, de manera indirecta. Los estudios muestran que esa capacidad la tienen los bebés humanos cuando tienen alrededor de un año y medio de edad.
Talentosos para oír lo que dices
Los investigadores reclutaron a diez perros talentosos junto con sus dueños para sus experimentos.
En la primera fase de las pruebas establecieron dos condiciones. En una, los perros aprendían una palabra nueva de manera habitual, con los dueños repitiendo el nombre del objeto frente al perro mientras jugaban. En la segunda, los perros estaban expuestos al objeto pero el dueño hablaba con otra persona mencionando el nombre del juguete. En cada situación se presentaban dos juguetes nuevos. El éxito del aprendizaje de nuevas palabras se probaba ubicando el juguete en otra sala, mezclándolo con otros juguetes y pidiéndoles a los perros que llevaran ese juguete a sus dueños (así se aseguraban de que los dueños no influyeran en lo que elegían llevar los perros).
Los perros tuvieron un 80% de éxito cuando se les enseñaba la palabra nueva directamente. Y lo más notable fue que cuando la aprendían de oídas, el éxito era del 100%.
Para subir la apuesta los investigadores hicieron otra serie de experimentos. Se les mostraba el juguete a los perros, pero los dueños lo nombraban después de que se pusiera el juguete en un cubo, lejos de la vista del perro. A pesar de que no podían ver el objeto, oían su nombre, y la mayoría de los perros talentosos lograban aprender la nueva palabra.
“Son hallazgos iguales a los de estudios con niños de 18 meses de edad, en que se halló que los niños en esa etapa pueden aprender por interacciones directas y también, solo por oír la palabra de manera indirecta cuando se habla con otra persona”, explicó Dror.
El trabajo del equipo se publicó el jueves en Science.
El misterio de la cognición canina
Los perros han evolucionado hasta lograr entender lo que decimos, por lo que no sorprende que su capacidad de aprendizaje sea comparable con la de los niños.
Muchos hablan de sus compañeros animales como “bebé peludo” pero en realidad el cerebro de los perros talentosos no operaría de la misma manera en que opera la de un niño al oír conversaciones, según indicaron.
“Cuando hablamos desde la ciencia sobre similitudes funcionales, nos referimos a que en el nivel superficial observamos la misma conducta en especies diferentes. Sin embargo, hay conductas que se ven similares pero que provienen de procesos cognitivos diferentes. El hecho de que los perros muestren una conducta similar a la de los niños no significa que su proceso lógico sea el mismo. De hecho, es más probable que los mecanismos cognitivos que dan lugar a esas conductas sean diferentes”, dijo Dror.
Lamentablemente parece que el talento para aprender de oídas no es universal en los perros. Los investigadores hicieron los mismos experimentos básicos con mascotas de familias que no tenían experiencia en aprender nombres de juguetes. Tras descontar la tendencia y curiosidad natural de los perros por jugar con algo nuevo, los perros promedio no aprendieron del mismo modo y no lograban elegir el juguete que se nombraba, según afirman los investigadores.
Con todo, el hecho de que estos perros no sean genios no quiere decir que no sean capaces de entendernos bastante bien. Por estudios anteriores se sabe que como especie los perros tienen habilidades sociales extraordinarias y que pueden aprender de las tareas no verbales de sus dueños”, señaló Dror.
Los investigadores planean seguir estudiando la complejidad de los perros talentosos y su forma de aprender tanto de los humanos. Si crees que tu perro es talentoso, podrías ponerte en contacto con el equipo para que tal vez lo incluyan en futuros estudios.