Un jardín, un garaje y una puerta trasera pueden convertirse fácilmente en tres ángulos difíciles de controlar. La Tapo C545D plantea una solución bastante peculiar gracias a su sistema de doble lente. Su precio original es de 99,99 euros, pero ahora aparece por 69,99 euros tras aplicar un descuento del 30%. El ahorro, redondeando lo justo, es de 30 euros.
No es una pequeña cámara inalámbrica que se deja sobre una estantería. Está diseñada para permanecer en el exterior y puede instalarse en una pared, bajo un alero o incluso en un poste. Necesita conexión a la corriente mediante el adaptador incluido, así que conviene pensar antes por dónde pasará el cable. A cambio, puede grabar continuamente sin depender de una batería que termine agotándose en el momento menos oportuno.
Dos cámaras coordinadas para vigilar sin tantos puntos ciegos
La Tapo C545D combina dos sensores de 3 megapíxeles que graban con resolución 2K de 2.304 x 1.296 píxeles. La lente superior es un gran angular fijo con un campo de visión diagonal de 165 grados. Sirve para conservar una panorámica general y detectar lo que sucede en una zona amplia. Debajo se encuentra un teleobjetivo móvil de 6 milímetros, encargado de girar, inclinarse y acercarse a aquello que merece atención.
Las dos lentes no trabajan como elementos aislados. Cuando la cámara superior detecta una persona, un vehículo, una mascota o cualquier movimiento relevante, el objetivo inferior puede orientarse automáticamente y seguirlo. Desde la aplicación también es posible tocar un punto de la vista panorámica para que el teleobjetivo lo enfoque. Esto resulta práctico, por ejemplo, para observar toda la entrada mientras se mantiene una vista más cercana de la puerta o del coche.
Su zoom digital llega hasta los 10,8 aumentos. Como siempre ocurre con el zoom digital, llevarlo al límite implica perder algo de definición, aunque el teleobjetivo debería ofrecer más detalle que limitarse a ampliar la imagen de un gran angular convencional. También existe un modo patrulla que permite programar recorridos entre ocho posiciones guardadas.
Por la noche puede grabar en infrarrojos, utilizar los focos integrados para obtener imágenes en color o alternar automáticamente entre ambos sistemas cuando detecta actividad. La iluminación infrarroja alcanza aproximadamente 30 metros. No hace milagros en una parcela enorme, claro, pero debería ser suficiente para patios, accesos y jardines domésticos.
Otro detalle importante es que la detección de personas, mascotas y vehículos funciona sin pagar una suscripción. Se pueden crear zonas de actividad para evitar avisos provocados por la calle, además de zonas de privacidad que bloquean partes concretas de la imagen. La cámara incorpora micrófono y altavoz para mantener conversaciones desde el móvil, así como una sirena para disuadir a quien no debería estar allí.
Las grabaciones pueden guardarse en una tarjeta microSD de hasta 512 GB, que se compra por separado. Tapo Care añade almacenamiento en la nube e historial de vídeos mediante suscripción, pero no es obligatorio para utilizar las funciones principales. También admite protocolos RTSP y ONVIF, una ventaja menos vistosa, aunque interesante si ya existe un grabador o sistema de videovigilancia en casa.
La conexión se realiza mediante Wi-Fi de 2,4 GHz o cable Ethernet. No dispone de conexión inalámbrica de 5 GHz, algo que conviene saber, pero el puerto de red ofrece una alternativa estable para instalaciones alejadas del router. Su protección IP66 permite dejarla expuesta a la lluvia y al polvo, con un rango de funcionamiento declarado entre -30 y 60 ºC.
La Tapo C545D baja, en definitiva, de 99,99 a 69,99 euros con un descuento del 30%. Por ese precio ofrece doble grabación 2K, seguimiento inteligente, visión nocturna a color y almacenamiento local sin imponer una cuota mensual. Si encaja el requisito de llevar alimentación hasta el lugar de instalación, esos 30 euros de ahorro hacen que sea un buen momento para montar una vigilancia exterior más completa antes de que Amazon cambie la oferta.