Fue en 2019 que unos arqueólogos egipcios encontraron lo que parecía una estructura grecorromana circular de ladrillos rojos en el norte del Sinaí. En ese momento el equipo llegó a la conclusión de que habían hallado el edificio del Senado y sus asientos, parte del gobierno de la antigua ciudad de Pelusio.
El edificio redondo, construido sobre una platea circular, tenía unos 35 metros de diámetro con un pedestal cuadrado en el medio. Alrededor del sitio hay varios canales y tanques de agua, y las capas arqueológicas indican que esas instalaciones se utilizaron entre el siglo 2 a.C. hasta el siglo 6 d.C. Tras numerosas consultas con expertos externos el equipo de arqueólogos concluyó que el sitio no era un edificio gubernamental después de todo. Era un templo, presumiblemente dedicado a Pelusio, dios local.
El Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto anunció el descubrimiento en declaraciones recientes, y dijo que el singular diseño del templo “es una representación excepcional de la interacción civilizada entre Egipto y el mundo antiguo”.
Lugar de importancia regional
Pelusio, junto a las orillas orientales del río Nilo, era un vibrante centro de intercambio cultural mucho antes de la primera conquista persa de Egipto, tras la Batalla de Pelusio en 525 a.C. La ciudad cayó en manos de la monarquía griega y eventualmente pasó a formar parte del imperio romano en el año 30 a.C.
Los recientes hallazgos son parte de este extenso e histórico intercambio de cultura y política en esa región. El nombre de Pelusio deriva de las antiguas palabras griegas “lodo” o “hendidura”. El templo tenía canales directos que llegaban hasta el río Nilo, lo que sugiere que había alguna conexión simbólica entre el Nilo y Pelusio, según indicó en declaraciones Mohamad Abdel-Badii, jefe del Sector Arqueológico del Consejo Supremo de Egipto.
Siguen las investigaciones
Algunos investigadores expresaron no estar del todo seguros de las conclusiones del proyecto, en un informe de The Art Newspaper. El egiptólogo Steve Harvey dijo que Pelusio en general constituye una “figura en las sombras”, basándose en los escritos del filósofo grecorromano Plutarco sobre los dioses del antiguo Egipto. Pero si las investigaciones pueden confirmar que se trata de “una estructura de culto de la era romana”, añadió que se trataría de “un impactante ejemplo de la presencia de un templo dedicado a una deidad de la que solo hay mención en fuentes clásicas”.
En declaraciones, Sherif Fathy, Ministro de Turismo y Antigüedades de Egipto, afirmó que la organización está comprometida a “seguir con los esfuerzos de excavación y estudios científicos en el sitio”. La transformación del templo, de creer que era sede del Senado a pensar que es un santuario potencial, ya constituye una historia dramática. Por lo tanto, más allá de lo que se descubra en futuras investigaciones, las implicancias serán fascinantes”.