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Ciencia

Arqueólogos españoles descubrieron en Italia la basílica romana más antigua conocida: tiene 2.200 años, está oculta bajo las ruinas de otra basílica posterior y cambia lo que se sabía sobre el origen de este tipo de edificio

El equipo de la Escuela Española de Historia y Arqueología en Roma del CSIC documentó en Tusculum, a 30 kilómetros de Roma, una basílica del siglo II a.C. que constituye uno de los ejemplos más tempranos conocidos de este tipo arquitectónico. Medía 17,7 por 25,2 metros, tenía una fachada con arcos sobre pilastras y un capitel policromado con cabeza femenina en estuco
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Las basílicas romanas son uno de los tipos de edificio que más influyeron en la arquitectura occidental: los romanos las usaron como tribunales, mercados y espacios de debate político, y el modelo fue adoptado siglos después por el cristianismo para construir iglesias. Pero el origen exacto de ese modelo arquitectónico y cómo evolucionó desde la tradición helenística hacia una forma propiamente romana era una pregunta sin respuesta definitiva. El equipo de la Escuela Española de Historia y Arqueología en Roma del CSIC acaba de ofrecer una pieza fundamental: una basílica de hace 2.200 años, oculta durante milenios bajo las ruinas de otra basílica posterior en la antigua ciudad de Tusculum.

Tusculum y el CSIC: tres décadas de excavaciones en el foro más antiguo del Lacio

Parque Tusculum
© Yuka Kayu – Shutterstock

El Proyecto Tusculum de la Escuela Española de Historia y Arqueología en Roma lleva excavando el yacimiento desde 1994. Tusculum es una ciudad romana situada en los Montes Albanos, sobre terreno volcánico, a unos 30 kilómetros de Roma. Fue fundada según la tradición mítica por Telégono, hijo de Ulises, aunque su origen histórico responde al control de rutas pecuarias del Lacio. En tiempos de la República romana alcanzó su máximo esplendor como ciudad de residencia de las grandes familias patricias, y Cicerón tenía allí una villa.

Las excavaciones comenzaron en el área del foro y el teatro y posteriormente localizaron las termas y otros edificios. En 2023 se halló una estatua femenina de mármol excepcionalmente conservada. Y ahora, en el sector meridional del foro, el equipo liderado por el investigador Antonio Pizzo documentó lo que el propio Pizzo describe como uno de los ejemplos más antiguos conocidos de arquitectura basilical romana.

El edificio: 17 por 25 metros, arcos sobre pilastras y el Theatermotiv como solución inédita

Tal como reporta el estudio publicado en el Journal of Roman Archaeology, la basílica de Tusculum ocupaba una planta rectangular de 17,7 por 25,2 metros y tenía una fachada monumental con accesos coronados por la sucesión rítmica de arcos apoyados sobre nueve lesenas o pilastras planas. Esa solución arquitectónica se conoce como Theatermotiv, y el equipo sostiene que si la interpretación es correcta, sería la primera vez que este lenguaje se documenta en la arquitectura romana. Hasta ahora, solo se conocía en construcciones posteriores y excepcionales como el Tabularium de Roma, el edificio que servía de archivo público en el foro.

El edificio estaba oculto bajo las ruinas de una basílica de época imperial construida sobre él siglos después, lo que explica por qué no había sido identificado antes. «Este primer edificio basilical constituye uno de los ejemplos más antiguos conocidos de este tipo arquitectónico y se suma al reducido grupo de basílicas republicanas documentadas», señaló Pizzo en el comunicado del CSIC.

El capitel policromado: cabeza femenina en estuco con volutas jónicas y motivos florales

Entre los hallazgos asociados al edificio destaca un capitel de estuco policromado encontrado oculto en una estancia. La pieza representa una cabeza femenina emergiendo de un cáliz de hojas de acanto, flanqueada por volutas jónicas y motivos florales pintados en blanco, rojo y verde. La conservación de los restos pictóricos añade información directa sobre el gusto estético y las técnicas decorativas de las élites republicanas del siglo II a.C., un período del que los testimonios materiales son escasos.

La conexión histórica: Marco Fulvio Nobilior, el botín de Grecia y el ascenso de las familias tusculanas

La cronología del edificio coincide con el ascenso de familias patricias originarias de Tusculum como las gens Mamilia, Fulvia y Porcia. Entre los personajes relevantes del período figura Marco Fulvio Nobilior, que tras derrotar a la Liga Etolia en Grecia regresó a Roma con botín y obras de arte helenísticas. Una inscripción hallada en Tusculum acredita que parte de ese botín fue destinado a la ciudad. No hay pruebas directas de su participación en la construcción de la basílica, pero el edificio se sitúa en un momento de gran prosperidad para las élites locales vinculadas al poder romano, en la época de figuras como Sila, Julio César y Cicerón.

Francesco De Stefano, coautor del estudio, señala que los hallazgos enriquecen el conocimiento de la historia del Lacio antiguo en un momento clave de redefinición política y arquitectónica. La basílica de Tusculum permite entender cómo los modelos helenísticos desarrollados tras Alejandro Magno fueron adoptados y transformados en las ciudades del Lacio para dar lugar a un nuevo lenguaje arquitectónico asociado al poder romano.

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