Si a la siguiente pieza visual le añadimos unos píxeles podría pasar perfectamente como una de las últimas escenas de un videojuego, el momento en que tienes que entrar a la guarida del jefe final. Sin embargo, ni hay jefe ni es un videojuego, es una escena de la vida real, para ser más exactos, en Finlandia.

La forma en que el hombre del vídeo salta casualmente al carguero TAVASTLAND, una bestia de 200 metros en movimiento, en el área de Hailuoto, Finlandia, mientras el barco rompe el hielo sobre las aguas bajo cero es toda una sorpresa para el que está escribiendo estas líneas.

Jamás me hubiera imaginado que existía semejante “técnica” para subirse a uno de estos cargueros. Simplemente genial. [YouTube]