Es lo que dicen los autores de un nuevo trabajo de investigación. Si alguna vez consumiste un comestible de cannabis para poder dormir, tienes que saber que a otras personas les sucede lo mismo. Un nuevo estudio muestra que una buena parte de los jóvenes adultos en EE.UU. utilizan cannabis y/o alcohol como ayuda para dormir.
El estudio llevado a cabo por científicos de la Universidad de Michigan analizó datos de una encuesta de representación nacional. Hallaron que aproximadamente uno de cada cinco jóvenes adultos recurrieron a estas dos drogas en ocasiones para que les ayudaran a quedarse dormidos, con preferencia por el cannabis. Y aunque son efectivas, la dependencia de estas drogas podría convertirse en una espada de dos filos, advierten los investigadores.
“El cannabis y el alcohol pueden ayudar a quedarse dormido pero su uso regular puede ser problemático”, escribieron en el trabajo que se publicó este mes en JAMA Pediatrics.
Un recurso común
Los investigadores analizaron los datos del Estudio Monitoring the Future (MTF), un proyecto a largo plazo que mide el uso de drogas en adolescentes y jóvenes adultos. El proyecto que dirige el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Michigan hace un seguimiento de rutina en estudiantes secundarios sobre su salud general y el uso de drogas, y también sigue a un subconjunto de estudiantes hasta la adultez.
En la actualidad el estudio incluye a casi 1.500 personas de entre 19 y 30 años. Aproximadamente el 22% había informado el uso de cannabis y/o alcohol en el año anterior para que les ayudaran a quedarse dormidos, según hallaron los investigadores. Alrededor del 18% informó el uso de cannabis, en tanto que el 7% utilizaba alcohol. De quienes informaron usar cannabis en general, casi un 41% lo había utilizado a veces para poder dormir, en comparación con casi el 9% de los que consumían alcohol. Quienes utilizaban estas drogas a diario o casi a diario, también tenían mayores probabilidades de informar que les ayudaban a dormir.
Problemas potenciales
Hay muchas personas que ocasionalmente tienen dificultades para dormir. Un estudio de 2022 halló que casi el 30% de los adultos estadounidenses ha tenido problemas para dormir, y eso incluye al 23% de los adultos estadounidenses de entre 20 y 39 años. Por lo tanto es comprensible que muchos jóvenes recurran a estas drogas para poder quedarse dormidos. Pero los investigadores señalan que hay consecuencias reales si se utiliza cannabis y alcohol para dormir.
La desventaja más notable es que el cuerpo gradualmente se habitúa a estas drogas, lo que significa que para el mismo efecto se requieren mayores cantidades. Es decir que necesitan más cannabis o más alcohol para poder dormir. Las dosis mayores luego pueden aumentar los riesgos de desarrollar dependencia de estas drogas, lo que se conoce como desorden del uso de sustancias. También puede ser difícil dejar estas drogas ya que la abstinencia del cannabis y el alcohol puede causar insomnio.
Los investigadores dicen que los médicos deberían estar más al tanto de que es común el uso del cannabis y el alcohol para poder dormir, para poder ayudar a que los hábitos de las personas se conviertan en problemas mayores.
“Si los clínicos conocen mejor la intersección común del uso de sustancias y los problemas para dormir en adultos jóvenes, podrán hacer seguimientos y desarrollar u ofrecer intervenciones clínicas para estas conductas de riesgo para la salud”, escribieron en su trabajo.