Seguir Martín Nicolás Parolari
Durante los últimos tres años, una red clandestina de agentes vinculados a Moscú ha ejecutado más de un centenar de actos de sabotaje en suelo europeo. Según un estudio de GLOBSEC y el ICCT, el Kremlin recurre a delincuentes rusoparlantes reclutados por Telegram (la empresa lo desmiente) para incendiar almacenes, atacar infraestructuras y castigar a Europa por su apoyo a Ucrania.
Batanes, un pequeño archipiélago entre Filipinas y Taiwán, ha pasado de la pesca artesanal a ser un enclave militar. Estados Unidos acumula sistemas antibuque mientras China refuerza sus patrullas navales. En este punto minúsculo del mapa, la rivalidad entre superpotencias ya tiene rostro, nombre y coordenadas.
Cianuro de hidrógeno, metano, etano. Tres compuestos imposibles de unir en nuestro planeta se comportan de manera distinta en la luna helada de Saturno. Las simulaciones y experimentos de laboratorio muestran que allí, lo incompatible se vuelve estable. Un hallazgo que sugiere que la vida puede surgir bajo reglas químicas completamente nuevas.
El lema que China declaró ilegal —trabajar de 9 a 9, seis días a la semana— renace en Estados Unidos. Startups y ejecutivos lo ven como la fórmula del éxito en la era de la inteligencia artificial, aunque es el mismo sistema que provocó protestas, colapsos y muertes en Asia.
El fundador de Tesla y SpaceX volvió a romper el límite entre ciencia y ficción. Durante una reunión con accionistas, Musk propuso un sistema en el que los robots humanoides vigilen permanentemente a los criminales. “Nadie irá a la cárcel”, dijo. Los infractores vivirán acompañados por máquinas programadas para evitar que vuelvan a fallar.
El Gobierno británico quiere saber por qué un millón de jóvenes no estudia ni trabaja. Lo llaman crisis de inactividad, pero detrás hay algo más profundo: salud mental deteriorada, precariedad y falta de horizontes. En España, las cifras son parecidas, y la pregunta es la misma: ¿qué pasa cuando el futuro ya no motiva?
El universo está hecho de más que sólidos, líquidos y gases. Nuevas fases descubiertas en laboratorios de todo el mundo amplían el catálogo de la física y podrían transformar la computación cuántica, la energía y las pantallas del futuro.
Lo que parece una calma infinita en el océano esconde una falla geológica capaz de liberar una energía superior a la de cien bombas atómicas. Un nuevo estudio reveló que el sistema tectónico de Cascadia muestra signos de tensión acumulada que podrían desencadenar un tsunami de proporciones catastróficas.
Durante décadas creímos que los dinosaurios se encontraban en una lenta agonía antes del impacto del asteroide. Pero un nuevo estudio, con participación española, demuestra que hasta los últimos 340.000 años del Cretácico, estos animales seguían prosperando, adaptados a climas diversos y repartidos en regiones ecológicas distintas. Su desaparición fue tan repentina como total.
El telescopio espacial ha observado uno de los ejemplos más precisos de lente gravitacional jamás registrados. La simetría casi perfecta de este Anillo de Einstein no solo asombra por su belleza, sino que abre una ventana privilegiada al universo primitivo y a la distribución de la materia oscura.
Un nuevo enfoque científico demuestra que enormes bancos de un diminuto crustáceo alteran el color del océano y revelan las zonas de alimentación de ballenas y grandes depredadores. Este hallazgo podría anticipar riesgos y mejorar las estrategias de conservación marina.
Mientras la atención suele irse a los viajes interplanetarios, SpaceX avanza con una tecnología pensada para el día a día. Una nueva generación de satélites promete redefinir la conectividad global y cerrar una brecha que sigue marcando el desarrollo humano.
La imagen de perros en carriolas se volvió el símbolo perfecto de una supuesta renuncia a la paternidad. Pero un estudio basado en millones de registros ofrece una lectura inesperada: para muchas parejas, tener una mascota no sustituye a un hijo, sino que funciona como un paso previo antes de decidirse a tenerlo.
Un ambicioso informe de prospectiva elaborado por científicos chinos detalla cómo podrían evolucionar la inteligencia artificial, la robótica, la energía y la movilidad en las próximas décadas. El documento no impone certezas, pero sí una advertencia: el desarrollo tecnológico debe ser planificado y centrado en las personas.
A más de mil millones de kilómetros, una luna helada podría esconder vida. Y Europa quiere comprobarlo por sí misma.
La Isla de Navidad será el nuevo punto de conexión del cable Bosun, que enlazará Australia con Singapur. Su posición estratégica la convierte en un nodo clave para el tráfico de datos, pero su biodiversidad plantea un desafío insólito. Cada año, una migración de millones de cangrejos rojos paraliza la isla y obliga a repensar cómo la tecnología puede coexistir con la naturaleza.
No hubo un anuncio formal, ni una foto histórica, ni una declaración conjunta que agitara titulares. Pero algo se está moviendo en América Latina. De forma discreta, dos actores clave de la región avanzan en una coordinación estratégica que podría alterar el equilibrio con las grandes potencias globales. Y eso, incluso sin ruido, no pasa desapercibido.
Antes de volver a la Luna o pensar seriamente en Marte, Europa quiere responder una pregunta incómoda: qué nos pasa cuando estamos meses encerrados con las mismas personas, sin escapatoria posible. Para averiguarlo, un nuevo experimento ofrece hasta 23.000 euros a quienes acepten vivir como astronautas… sin abandonar el planeta.
Un consorcio internacional impulsado por P4S y la NASA diseña una hoja de ruta para cultivar plantas en microgravedad, gravedades parciales y ambientes lunares. El sistema BLSS evalúa cultivos según su capacidad para sostener ciclos completos de vida en misiones largas. En 2027, Artemis III probará las primeras plantas cultivadas directamente en la superficie de la Luna.
El detector subterráneo JUNO, la enorme esfera acrílica que China opera en Jiangmen, ha confirmado con una precisión sin precedentes la llamada “tensión solar de neutrinos”. Las mediciones de reactores nucleares no coinciden con las solares. Y ahora sabemos que la discrepancia no desaparece: se fortalece. Un problema que obliga a replantear modelos fundamentales.