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Ciencia

Convertirse en especie multiplanetaria requiere algo más que cohetes. Científicos preparan cultivos capaces de generar alimento, oxígeno y fármacos en el espacio profundo

Un consorcio internacional impulsado por P4S y la NASA diseña una hoja de ruta para cultivar plantas en microgravedad, gravedades parciales y ambientes lunares. El sistema BLSS evalúa cultivos según su capacidad para sostener ciclos completos de vida en misiones largas. En 2027, Artemis III probará las primeras plantas cultivadas directamente en la superficie de la Luna.
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Las misiones a la Luna y Marte llevan años centradas en cohetes, hábitats presurizados y trajes espaciales. Pero ahora un nuevo frente científico empieza a ocupar el centro de la escena: las plantas. Más de 40 investigadores de 11 países trabajan para que futuros astronautas puedan cultivar alimentos frescos lejos de la Tierra. Y no solo eso. Si el plan funciona, estas plantas se convertirán en el corazón biológico que permita sostener vida humana más allá de nuestro planeta.

El nuevo marco bioregenerativo que quiere convertir a las plantas en sistemas completos de soporte vital

Convertirse en especie multiplanetaria requiere algo más que cohetes. Científicos preparan cultivos capaces de generar alimento, oxígeno y fármacos en el espacio profundo
© ESA/Alexander Gerst.

El proyecto, publicado en New Phytologist, plantea un cambio profundo en la forma de evaluar cultivos para el espacio. El equipo liderado por el Australian Research Council Centre of Excellence in Plants for Space (P4S) propone un sistema llamado Nivel de Preparación de Soporte Vital Bioregenerativo (BLSS), que amplía la escala tradicional de NASA.

Ya no se trata sólo de ver si una planta crece y tal. Se trata de medir qué tan bien recicla aire, agua y nutrientes, qué compuestos útiles produce, cómo tolera la radiación y si puede generar biomateriales o incluso fármacos dentro de un hábitat extraterrestre.

Como resume Sigfredo Fuentes, coautor del estudio: “Las plantas son multitareas de la naturaleza. Proporcionan oxígeno, purifican el agua, reciclan desechos, producen medicamentos y hasta mejoran la salud mental de los astronautas”. En otras palabras, una base lunar futura podría tener un pequeño invernadero que funcione como corazón ecológico del asentamiento.

Cultivar en microgravedad: raíces que flotan, agua que no cae y un calor que no se mueve

Convertirse en especie multiplanetaria requiere algo más que cohetes. Científicos preparan cultivos capaces de generar alimento, oxígeno y fármacos en el espacio profundo
© NASA/Cory Huston.

A pesar de las ventajas, las plantas en el espacio enfrentan desafíos que no existen en la Tierra. La microgravedad altera el flujo de fluidos, dificulta la nutrición de las raíces y elimina la convección natural, lo que perjudica la transferencia de calor y la ventilación.

Para anticiparse a estos problemas, los científicos investigan el gravitropismo, la capacidad de las plantas de orientarse según la gravedad. Entender cómo se comportan en entornos sin peso o con gravedades parciales —como la de la Luna o Marte— será clave para diseñar cultivos adaptados al espacio profundo.

2027: el primer cultivo en la Luna y un laboratorio repartido entre la Tierra y el espacio

La NASA probará este nuevo conocimiento en un escenario histórico. La misión Artemis III, prevista para finales de 2027, llevará a la superficie lunar tres especies vegetales de rápido crecimiento como parte del experimento LEAF (Lunar Effects on Agricultural Flora). Durante una semana, las plantas se desarrollarán dentro de una cámara climática sellada en la Luna.

Luego, 500 gramos de tejido vegetal regresarán a la Tierra para un análisis exhaustivo: cómo afectó la radiación cósmica, qué mutaciones surgieron y cómo respondió la planta a la gravedad lunar.

Parte de ese material será estudiado en Australia por el P4S y la University of Melbourne, en un esfuerzo compartido para mapear los efectos biológicos del entorno lunar.

El papel inesperado de la inteligencia artificial en la agricultura espacial

Convertirse en especie multiplanetaria requiere algo más que cohetes. Científicos preparan cultivos capaces de generar alimento, oxígeno y fármacos en el espacio profundo
© NASA/Leif Heimbold.

El cultivo extraterrestre no depende solo de biología. El equipo usa modelos de IA que generan gemelos digitales de las plantas para ajustar el crecimiento en tiempo real. Estos sistemas integran datos fisiológicos, genéticos y sensoriales para evitar la fatiga alimentaria de los astronautas y asegurar que los cultivos sean seguros, nutritivos y apetecibles durante meses o años.

Lo que está en juego cuando pensamos en plantas más allá de la Tierra

Las plantas cultivadas en el espacio no serán simples ensaladas para astronautas. Serán un vínculo emocional con la Tierra, un símbolo de autosuficiencia y una herramienta estratégica para establecer bases permanentes en la Luna y, más adelante, en Marte.

La hoja de ruta diseñada por P4S y la NASA encaja con los planes de Artemis para una presencia lunar estable hacia 2030 y misiones tripuladas al planeta rojo antes de mediados de siglo. Si funciona, no estaremos hablando solo de cultivar plantas en el

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