Antes de convertirse en uno de los títulos más recordados del cine español reciente, esta película fue una auténtica revelación. Una historia íntima, luminosa y dolorosa a partes iguales que lanzó varias carreras clave y que ahora se despide del catálogo de Prime Video en cuestión de horas.
Que una miniserie funcione es una cosa. Que se convierta en un fenómeno cultural y de premios es otra muy distinta. Eso es exactamente lo que ha ocurrido con Adolescencia, la potente ficción estrenada por Netflix en 2025 que no solo conquistó a la audiencia, sino que acaba de arrasar en los Globos de Oro 2026.
Michael Jackson fue muchas cosas: el artista más influyente del pop, un coleccionista obsesivo y un amante absoluto del cine clásico. Lo que casi nadie sabe es que llegó a poseer uno de los objetos más valiosos de la historia de Hollywood: un Oscar original. No uno cualquiera, sino el premio a Mejor Película de Lo que el viento se llevó. Lo extraño es que hoy nadie sabe dónde está.
Antes de convertirse en uno de los romances más recordados de los 90, esta película estuvo a punto de no hacerse. Su protagonista pensó que el planteamiento era absurdo, incómodo y poco atractivo. Lo irónico es que terminó siendo uno de los mayores éxitos de su carrera.
Adaptar una gran novela siempre es un riesgo, pero de vez en cuando surge una excepción que lo cambia todo. Este drama histórico dirigido por Joe Wright no solo respetó el material original, sino que lo elevó con una puesta en escena inolvidable y un reparto en estado de gracia.
El final de Stranger Things sigue generando debate semanas después de su estreno. Aunque los hermanos Duffer dejaron deliberadamente varias lecturas abiertas, faltaba escuchar a la persona más directamente implicada: Millie Bobby Brown, el rostro indisoluble de Eleven desde 2016.
Cuando llegan unos días largos de vacaciones y el tiempo se estira sin culpa, el cine pide algo más que revisitar los grandes títulos de siempre. Para muchos cinéfilos, ese es el momento perfecto para apartarse del canon y mirar hacia los márgenes de la filmografía de los grandes autores. En el caso de John Ford, uno de los cineastas más influyentes y prolíficos de la historia, ese gesto tiene premio.
Durante décadas hemos repetido una imagen mental que no es exactamente cierta. Está tan instalada en la cultura popular que nadie la cuestiona: Luke Skywalker destruye la Estrella de la Muerte atacando por la gran trinchera central. El problema es que Star Wars: Episodio IV - Una nueva esperanza nos muestra otra cosa muy distinta. Y lo hace de forma bastante clara.
Antes de que Vengadores: Doomsday acapare toda la atención como uno de los grandes estrenos del futuro del Universo Marvel, siguen saliendo a la luz historias curiosas de rodajes pasados. Porque no todo son explosiones, CGI y coreografías milimetradas: a veces, lo más comentado nace de accidentes tan humanos como inesperados.
Basada en hechos reales, esta película escondida en Prime Video es una de las denuncias más afiladas sobre corrupción institucional de los últimos años. Hugh Jackman ofrece una interpretación magnética y contenida en un filme que mereció mucha más atención de la que recibió.
Durante un tiempo, el nombre de Jean-Claude Van Damme fue sinónimo de espectáculo puro. Mucho antes de que su carrera atravesara altibajos, el actor belga vivió una etapa dorada en la que encadenó títulos que definieron el cine de acción de los noventa. Uno de los más potentes —y todavía hoy alucinante— es Blanco humano, una cacería brutal dirigida por un auténtico maestro del género: John Woo.
Vivimos un momento extraño como espectadores de series. Nuestras nuevas obsesiones pueden desaparecer durante más de un año antes de regresar con una nueva temporada, y la respuesta natural ha sido refugiarnos en las miniseries: historias cerradas, sin promesas a largo plazo ni cliffhangers eternos. O al menos, eso creíamos.
Estamos acostumbrados a que el cine de acción y suspense nos llegue en cantidades industriales desde Hollywood. Sin embargo, el thriller no es patrimonio exclusivo de la industria estadounidense. En los últimos años, algunos de los títulos más contundentes del género han surgido fuera de ese circuito, utilizando sus códigos para hablar de realidades mucho más incómodas y cercanas de lo que parece.
Hubo una época en la que el cine no simulaba mundos: los construía. Antes de la llegada de los efectos digitales, las grandes superproducciones levantaban ciudades enteras con madera, yeso, acero y una dosis descomunal de ambición artística. Pocas películas representan mejor esa era que Metrópolis, la obra maestra de ciencia ficción dirigida por Fritz Lang que, casi cien años después de su estreno, sigue impresionando por la magnitud y el detalle de sus decorados.
Antes de convertirse en una de las actrices más famosas y mejor pagadas de Hollywood, Sandra Bullock fue poco más que un rostro anecdótico en una película olvidada. Un debut discreto, casi irrelevante, que con el paso de los años sería reutilizado hasta la saciedad cuando su nombre ya llenaba carteles y encabezados.
Equivocarse al recrear una época no es nada nuevo en el cine y la televisión. Ni siquiera las superproducciones más cuidadas están a salvo de anacronismos llamativos. Ahí están ejemplos clásicos como El último samurái, donde aparece una bandera estadounidense incorrecta para el año en que se ambienta la historia, o Regreso al futuro, con Marty McFly tocando Johnny B. Goode en una guitarra que aún no existía. Incluso Lo que el viento se llevó se adelantó casi dos décadas a la popularización de la bombilla eléctrica. Hasta los grandes genios se equivocan.
Cuando muchos daban por agotada la fiebre de los remakes en acción real tras el tropiezo de Blancanieves, Disney ha vuelto a demostrar que no piensa soltar esa cuerda tan fácilmente. El inesperado éxito de Lilo y Stitch en taquilla —cerrando 2025 como una de las películas más vistas del año— ha servido de espaldarazo para reactivar proyectos que parecían condenados al cajón. Uno de ellos es el remake de Enredados, que ya tiene por fin a sus protagonistas.
Hablar de Ethan Hawke y Richard Linklater es hablar de una de las asociaciones creativas más sólidas y singulares del cine estadounidense contemporáneo. Tras estrenar recientemente Blue Moon, ambos ya miran hacia el futuro con un proyecto que, según Hawke, lleva gestándose más de dos décadas y apunta directamente a la historia del cine.
La transformación física vuelve a ser una de las señas de identidad del cine de Christopher Nolan, y Matt Damon lo ha vivido en primera persona durante el rodaje de La odisea, que llegará a los cines el 17 de julio. El actor ha reconocido que el proyecto le llevó a uno de los procesos más exigentes de toda su carrera, hasta el punto de alcanzar un peso que no tenía desde la adolescencia.
La temporada 2 de Fallout sigue avanzando y acaba de mostrar uno de sus momentos más extremos. Ella Purnell asegura que el último episodio incluye su escena favorita: una versión totalmente desatada de Lucy que rompe con todo lo que conocíamos del personaje.