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Brasil cría mosquitos “aliados” para frenar el dengue y el zika

Una biofábrica en Curitiba produce hasta 100 millones de mosquitos portadores de la bacteria Wolbachia cada semana. Estos insectos no transmiten dengue, zika ni chikungunya y, al reproducirse con los silvestres, generan generaciones “inmunes”. El proyecto ya redujo casos en ciudades latinoamericanas y busca proteger a 70 millones de personas.

La escena parece sacada de una novela de ciencia ficción: millones de mosquitos criados en laboratorio para salvar vidas. Sin embargo, es la apuesta real de Brasil para combatir el dengue, el zika y otras enfermedades transmitidas por el Aedes aegypti. La fábrica de mosquitos más grande del planeta, inaugurada en 2025, promete transformar la salud pública con un ejército biológico insólito: insectos convertidos en aliados gracias a la bacteria Wolbachia.

Un ejército de mosquitos contra epidemias

El World Mosquito Program y la Fundación Oswaldo Cruz producen mosquitos infectados con Wolbachia, una bacteria que bloquea la transmisión de virus. Al liberarlos, las hembras transmiten la bacteria a sus crías, reemplazando progresivamente a la población silvestre. En Medellín y Bello (Colombia) los casos de dengue cayeron hasta un 54%, y en Niterói (Brasil) la reducción alcanzó el 69%.

Tecnología y logística de una biofábrica

La planta de Curitiba genera 100 millones de huevos por semana y prevé liberar 5.000 millones de mosquitos en diez años. Criarlos no es sencillo: requieren temperatura y humedad estables, casi como un invernadero perfecto. El proceso, además, demanda planificación urbana para soltar millones de insectos y asegurar que la población entienda su objetivo sanitario.

Un impacto más allá de Brasil

En un contexto de cambio climático, que expande el hábitat del Aedes aegypti hacia regiones como Europa, esta estrategia ecológica cobra fuerza. A diferencia de los insecticidas, que dañan el ambiente, los “wolbitos” son sostenibles: no buscan eliminar al mosquito, sino transformarlo en inofensivo. Financiadores internacionales, como la Fundación Gates, apuestan por escalar el modelo a otros países de América Latina.

Brasil cría mosquitos “aliados” para frenar el dengue y el zika
© FreePik

Ciencia y naturaleza en equilibrio

Aunque el método requiere años para mostrar resultados y depende de la aceptación social, su potencial es enorme. La fábrica de mosquitos simboliza una nueva forma de enfrentar epidemias: no contra la naturaleza, sino con ella. Cada liberación acerca un futuro donde el dengue y el zika sean amenazas controladas y no condenas inevitables.

Fuente: Meteored.

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