Tal vez estemos cerca del inicio de una nueva era en el tratamiento de cáncer pancreático avanzado. Una droga oral experimental llamada daraxonrasib acaba de mostrar resultados notables en un ensayo clínico en últimas etapas.
El lunes Revolution Medicines reveló los datos de su ensayo en Fase III con daraxonrasib para pacientes con cáncer pancrático avanzado ya tratado anteriormente. La droga funcionó y casi duplicó el tiempo de supervivencia de los pacientes en comparación con los tratamientos estándar. Es probable que el daraxonrasib se convierta en la primera medicación de su tipo aprobada para estos casos de cáncer históricamente difíciles de tratar, y se espera que la FDA tome una decisión en unos meses más.
“Creo que este nuevo tratamiento marca un avance muy importante en este campo, y espero que cambien las reglas del juego para los médicos y que mejore la atención de los pacientes con cáncer pancreático metastásico ya tratado”, dijo el investigador principal del ensayo Brian Wolpin, Director del Centro Familiar Hale de Investigaciones en Cáncer Pancreático del Instituto Dana Farber del Cáncer, en declaraciones publicadas por la compañía.
Un cambio radical
En general, el tratamiento del cáncer ha mejorado mucho en las últimas décadas al punto de que los que reciben el diagnóstico de cáncer viven mucho más de lo que solían vivir estos pacientes en épocas anteriores. Pero hay algunas excepciones en los avances, y entre ellas se cuenta el cáncer de páncreas. Incluso hoy, la tasa de supervivencia a cinco años para el cáncer de páncreas ronda solo el 13%.
Hay varias razones por las que esta forma de cáncer resulta difícil de tratar. No hay análisis específicos para la persona promedio, por ejemplo, y eso significa que muchos tumores solo se notan cuando ya se han diseminado más allá del páncreas (y por eso la cirugía tiene menos probabilidades de funcionar). Los cánceres pancreáticos también tienden a ser más resistentes a la quimioterapia convencional, en parte porque en torno a los tumores se forman tejidos gruesos.
El daraxonrasib debe vencer esas limitaciones al apuntar a una proteína llamada RAS. La gran mayoría de los cánceres pancreáticos (más del 90% según RevMed) desarrollan mutaciones RAS que ayudan a impulsar el crecimiento de tumores. La droga está diseñada para inhibir las variantes RAS, permitiendo en teoría que sirva para tratar un amplio rango de cánceres pancreáticos.
El ensayo RASolute 302 se llevó a cabo con unos 500 pacientes ya tratados por adenocarcinoma ductal pancreático metastásico (PDAC, en inglés). El PDAC es la forma más común de cáncer pancreático. Se randomizó a los participantes haciendo que la mitad recibiera tratamiento estándar (mezcla de varias drogas de quimioterapia) en tanto que la otra mitad recibió una dosis diaria de daraxonrasib. El ensayo incluía a pacientes con o sin tumores relacionados con la proteína RAS.
La droga superó todos los objetivos primarios y secundarios que habían establecido los investigadores. En general, la supervivencia media de personas tratadas con daraxonrasib fue de 13,2 meses, en comparación con los 6,7 meses de quienes fueron tratados con quimioterapia estándar. La droga también pareció ser bien tolerada en general, sin señales de seguridad inesperadas, según declaró la compañía.
Lo que sigue
Estos resultados tienen que pasar por el proceso habitual de la revisión por parte de expertos, parte importante de toda investigación científica. Pero suponiendo que todo es legítimo en los cálculos, sería difícil imaginar que la FDA no aprobara la droga daraxonrasib. Cuando eso suceda, cambiaría en mucho el tratamiento del cáncer de páncreas.
Aunque unos seis meses más de supervivencia no parezca un enorme beneficio, para quien no tiene otra opción de tratamiento puede significar mucho. Vale la pena señalar que probablemente haya personas que superen ese período y tal vez sumen varios años a su expectativa de supervivencia, o que incluso entren en remisión. También es posible que la droga sea más efectiva cuando se usa antes, en lugar de ser utilizada cuando fracasan otros tratamientos.
La probable aprobación implica algo más que solo un éxito para el daraxonrasib, porque significaría que las inhibidores de RAS son una clase de drogas viables para el cáncer pancreático, y eso alentaría a científicos y compañías a desarrollar sus propias versiones, tal vez incluso mejores.
Con el tiempo y algo de buena fortuna el cáncer de páncreas bien podría convertirse en una enfermedad tratable, como sucede con otros tipos de cáncer.
RevMed planea solicitar la aprobación de la FDA para el daraxonrasib utilizando un Voucher de Prioridad, que acorta el proceso en uno o dos meses. Por lo tanto, potencialmente la terapia podría estar disponible para tratar a los pacientes después de mitad de este año.