Son muchos los que tienen dificultades para dormir, y hay muchos tratamientos que prometen ayudarnos a recuperar el sueño pero lamentablemente para quienes recurren al cannabis como ayuda para el insomnio, una revisión integral que se publicó esta semana encontró poca evidencia de que sirva para ese fin.
En una revisión de Cochrane Library los científicos analizaron ensayos clínicos randomizados sobre el uso del cannabis medicinal para tratar el insomnio. Concluyeron que la evidencia de que el cannabis alivia el insomnio es insuficiente. A pesar de que es posible que la droga sirva como ayuda para poder dormir, se requieren estudios mejores para saberlo con certeza, indicaron los investigadores.
“No interpretaría estos hallazgos como prueba de que el cannabis medicinal no funciona. Más bien, muestran que la investigación disponible es muy limitada e incierta como para brindar una respuesta clara a los clínicos y los pacientes”, le dijo a Gizmodo Lucía Varela, autora principal y neuróloga de la Universidad de Manitoba, Canadá.
Tratamiento sin certezas
Cochrane es una organización muy respetada que publica con regularidad revisiones de equipos investigadores independientes que analizan literatura de ensayos clínicos sobre temas importantes de la salud, incluyendo el insomnio. Los científicos del Centro Asociado Cochrane, de la Universidad Hospital italiano de Buenos Aires, Argentina y la Universidad de Manitoba en Canadá llevaron a cabo esta revisión que se publicó el lunes.
Varela y su equipo estudiaron nueve trabajos que en conjunto involucraron a 537 personas de entre 18 y 76 años, en tratamiento por insomnio. La mayoría de ellos tenía insomnio primario, es decir que no está vinculado con otra afección de la salud. En todos los casos, con excepción de uno, se comparó el cannabis medicinal con un placebo, y la comparación se hizo con el antidepresivo amitriptilina. En general no hubo medición en que el cannabis demostrara claramente ser superior a los tratamientos de control.
“Nuestra revisión no encontró evidencia confiable de mejoras clínicas significativas en el insomnio, la calidad del sueño, el tiempo total de sueño, o el funcionamiento durante las horas del día”, dijo Varela. Los eventos adversos también eran más comunes en quienes tomaron cannabis medicina, aunque eran leves: boca seca y mareos. La evidencia en cuanto a la seguridad también era limitada, señaló la investigadora.
Hacen falta mejores datos
El patrón evidente en la revisión apunta a la baja calidad de los estudios que analizaron, como por ejemplo, el alto riesgo de sesgo y la reducida cantidad de participantes. Son estudios que además usaron diferentes tipos de cannabis y a menudo sólo siguieron a los pacientes durante poco tiempo (el más largo fue de 12 semanas).
Nada de eso significa que el cannabis no pueda ser un tratamiento efectivo para el insomnio, y Varela no cree que sea posible llevar a cabo estudios que puedan resolver la cuestión de manera definitiva.
“En lugar de solamente más estudios necesitamos estudios más grandes y consistentes. Hasta ahora los ensayos han sido casi todos reducidos y de corta duración, y eso hace que sea difícil llegar a conclusiones firmes”, aclaró. “Sería bueno que en el futuro los ensayos usaran productos y dosis bien definidos, que midan el sueño de manera comparable, y que informen los métodos con claridad. De ese modo se podrían comparar y combinar los resultados para aplicarlos más fácilmente en la práctica. También sería valioso comparar el cannabis medicinal con tratamientos que ya se usan comúnmente para tratar el insomnio, de manera de entender en qué lugar estaría entre las opciones ya disponibles”.
También querría ver estudios que se centraran específicamente en grupos de personas especialmente vulnerables al insomnio, como los mayores o los que viven con dolor crónico, además de que los estudios deberían incluir períodos de seguimiento más extensos para registrar los hábitos de sueño de las personas.
Hacen falta mejores datos sobre el tema. En otros estudios se encontró que aproximadamente el 18% de los adultos estadounidenses menores de 30 años han utilizado últimamente el cannabis para que les ayude a dormir. Y aunque no hay certezas de que el cannabis no sirva para dormir, es algo que en realidad la gente debería conversar con su doctor, indicaron los autores.
“Creo que los pacientes deberían conocer esta incertidumbre y conversar con su médico sobre los potenciales beneficios y perjuicios en lugar de suponer que porque mucha gente usa estos productos su efectividad ya es clara. Tampoco conviene que utilicen productos de cannabis comercialmente disponibles, sin supervisión médica”, dijo Varela.