China acaba de llevar la levitación magnética a un nuevo extremo. Un vehículo experimental desarrollado en el Laboratorio Donghu, en la provincia de Hubei, consiguió acelerar desde parado hasta 800 km/h en apenas 5,3 segundos, estableciendo un nuevo récord mundial de aceleración a corta distancia sobre raíles.
La prueba no buscaba demostrar cómo será el próximo tren de pasajeros chino. Con una aceleración semejante, transportar personas resultaría inviable. El experimento funciona más bien como un enorme banco de pruebas para tecnologías de propulsión electromagnética que podrían terminar utilizándose tanto en futuros sistemas ferroviarios ultrarrápidos como en plataformas de lanzamiento de aeronaves y vehículos espaciales.
De 0 a 100 km/h en menos de 0,7 segundos
El prototipo pesa aproximadamente 1,11 toneladas y realizó la prueba sobre una vía experimental de apenas un kilómetro. Durante el ensayo alcanzó su velocidad máxima cerca de los 600 metros y posteriormente comenzó una frenada controlada que permitió detenerlo en unos 200 metros.
Todo ocurrió en aproximadamente ocho segundos.
Uno de los datos más llamativos está en los primeros instantes: el vehículo consiguió pasar de 0 a 100 km/h en menos de siete décimas de segundo, una aceleración muy superior a la de un automóvil convencional e incluso extraordinaria frente a vehículos de competición.
La clave para conseguirlo está en que el tren no utiliza ruedas en contacto con los raíles. Mediante fuerzas magnéticas, el vehículo levita ligeramente sobre la vía mientras bobinas electromagnéticas generan una onda que lo impulsa hacia adelante. Al eliminar prácticamente el rozamiento mecánico entre rueda y raíl, se abre la posibilidad de alcanzar velocidades extremadamente elevadas.
La vía necesita una precisión de milímetros
Levitar tampoco resuelve todos los problemas. A medida que aumenta la velocidad, cualquier pequeña imperfección en la infraestructura puede convertirse en un riesgo enorme.
Por eso, la pista experimental requiere tolerancias extraordinariamente estrictas. Según los datos del proyecto, la alineación horizontal debe mantenerse dentro de un margen aproximado de ±1 milímetro, mientras que las diferencias de altura entre determinados puntos de fijación deben mantenerse por debajo de medio milímetro.
A esa precisión se suman sistemas capaces de controlar constantemente la levitación, suministrar enormes cantidades de energía en pocos segundos y detener el vehículo de forma segura después de alcanzar velocidades cercanas a las de un avión comercial.
El mismo equipo ya había alcanzado 650 y 700 km/h
El récord no apareció de la nada. El equipo chino lleva meses aumentando progresivamente el rendimiento de esta plataforma experimental. Primero consiguió velocidades próximas a 650 km/h, posteriormente alcanzó los 700 km/h y finalmente llegó a la barrera de los 800 km/h, reduciendo además el tiempo necesario para conseguirlo.
Cada ensayo permitió perfeccionar diferentes componentes, desde el suministro eléctrico de alta potencia hasta el control de levitación, la propulsión electromagnética y los sistemas de frenado.
Pero eso no significa que pronto veamos pasajeros acelerando de esta manera.
800 km/h in 5.3 Seconds — China’s INSANE Maglev
China’s experimental maglev just hit 800 km/h in 5.3 seconds.
Third world record in six months on the same 1 km track.
1.1 tonnes of pure electromagnetic propulsion. The future of speed is already being tested. pic.twitter.com/hUXcVuW5r1
— Joseph Stannard (@Joseph_Stannard) August 15, 2026
El verdadero objetivo podría estar en lanzar cohetes
La aceleración extrema hace que esta plataforma resulte especialmente interesante para aplicaciones distintas al transporte ferroviario. Una de ellas es utilizar sistemas electromagnéticos para dar velocidad inicial a cohetes o aeronaves antes de que comiencen su propio vuelo.
Si parte de la aceleración necesaria pudiera conseguirse desde tierra, determinados vehículos podrían reducir el combustible empleado durante las primeras fases del lanzamiento.
China también investiga trenes maglev capaces de desplazarse dentro de tubos de baja presión, donde la resistencia del aire sería mucho menor y podrían alcanzarse velocidades todavía superiores.
De momento, los 800 km/h pertenecen únicamente a una pista experimental y a un vehículo sin pasajeros. Pero el récord demuestra hasta dónde puede llegar una tecnología cuando se eliminan las ruedas de la ecuación: en apenas cinco segundos, este prototipo chino alcanzó una velocidad que muchos trenes comerciales ni siquiera podrían imaginar.