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Ciencia

China inundó ciudades enteras para construir la presa de las Tres Gargantas y terminó necesitando un ascensor gigante para barcos

La presa elevó el nivel del Yangtze, obligó a trasladar a alrededor de 1,3 millones de personas y creó un desnivel de más de 100 metros. Para mantener la navegación, China construyó uno de los ascensores para barcos más grandes del mundo.
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El río Yangtze es una de las grandes arterias económicas de China. Durante siglos conectó ciudades, pueblos y regiones enteras, pero a finales del siglo XX el país decidió modificar radicalmente su curso con una de las mayores obras de ingeniería jamás construidas: la presa de las Tres Gargantas.

El proyecto permitió generar enormes cantidades de electricidad, controlar inundaciones y mejorar la navegación. También transformó cientos de kilómetros del valle en un gigantesco embalse, sumergiendo antiguas poblaciones y creando un problema inesperado: ¿cómo hacer que los barcos siguieran circulando por un río dividido por una barrera de más de 100 metros de altura?

La respuesta fue construir literalmente un ascensor para barcos.

Una presa que cambió completamente el Yangtze

La construcción de la presa comenzó oficialmente en 1994, aunque la idea de controlar el Yangtze mediante una gran barrera hidráulica llevaba décadas circulando en China.

El cauce natural del río fue interrumpido en 2003 y el llenado progresivo del embalse comenzó a transformar definitivamente la región. El resultado fue un enorme lago artificial que se extiende cientos de kilómetros río arriba.

La subida del agua tuvo consecuencias extraordinarias. Según estimaciones recogidas por CNN, el embalse terminó sumergiendo dos ciudades, 114 pueblos y alrededor de 1.680 aldeas, mientras aproximadamente 1,3 millones de personas tuvieron que ser trasladadas.

Algunas poblaciones históricas desaparecieron completamente bajo el agua.

China inundó ciudades enteras para construir la presa de las Tres Gargantas y terminó necesitando un ascensor gigante para barcos
© CGTN – Youtube.

Ciudades enteras fueron reconstruidas en las montañas

Fengjie fue uno de los ejemplos más conocidos. Su casco antiguo, con siglos de historia, fue demolido antes de que las aguas del embalse alcanzaran la zona. La nueva ciudad fue construida en terrenos más elevados.

Algo similar ocurrió con lugares como Wushan, Zigui o Badong.

Pero trasladar ciudades completas no fue sencillo. Algunas de las nuevas zonas urbanizadas se encontraban en laderas geológicamente inestables, lo que aumentó la preocupación por deslizamientos y otros problemas derivados de los cambios en el nivel del agua.

La transformación del paisaje también dejó pueblos, carreteras, campos agrícolas y estructuras antiguas sepultadas bajo el embalse.

La presa creó un muro para los barcos

El Yangtze debía seguir funcionando como corredor comercial.

El problema era que la superficie del embalse podía encontrarse hasta aproximadamente 113 metros por encima del nivel del río situado aguas abajo de la presa. Para salvar esa diferencia, los ingenieros construyeron inicialmente un gigantesco sistema de esclusas. Los barcos atraviesan cinco cámaras consecutivas donde el nivel del agua va aumentando o disminuyendo progresivamente, como si utilizaran una enorme escalera acuática.

El sistema permitió aumentar enormemente el transporte de mercancías, pero tenía un inconveniente: atravesarlo podía requerir más de tres horas.

China inundó ciudades enteras para construir la presa de las Tres Gargantas y terminó necesitando un ascensor gigante para barcos
© Tolga Taşçı | Ingeniería – Youtube.

Entonces China construyó un ascensor para barcos

La solución más rápida llegó en 2016.

El ascensor de barcos de las Tres Gargantas funciona mediante una gigantesca cámara llena de agua de aproximadamente 120 metros de largo, 18 metros de ancho y 3,5 metros de profundidad.

El barco entra flotando dentro de esa cámara. Después, todo el conjunto —agua incluida— comienza a desplazarse verticalmente.

El sistema puede elevar o descender embarcaciones aproximadamente 113 metros y admite barcos de hasta unas 3.000 toneladas. El recorrido completo puede realizarse en alrededor de 40 a 50 minutos, frente a las más de tres horas que puede requerir atravesar las esclusas.

No todos los barcos pueden utilizarlo

El ascensor no sustituyó completamente al sistema tradicional.

Las embarcaciones más grandes y los grandes cargueros siguen utilizando las esclusas de cinco niveles, mientras que el elevador está destinado principalmente a barcos pequeños y medianos. Tampoco es actualmente el ascensor para barcos con mayor desnivel del mundo. El sistema de la presa de Goupitan, también en China, puede elevar embarcaciones unos 127 metros.

Aun así, el de las Tres Gargantas sigue siendo una de las obras más impresionantes de su clase.

China construyó una presa tan grande que cambió el nivel de uno de los mayores ríos del planeta, sumergió antiguas ciudades y obligó a reconstruir otras en terrenos más altos. Y para que los barcos pudieran seguir navegando por ese nuevo paisaje, terminó creando algo que parece propio de la ciencia ficción: un ascensor capaz de levantar barcos completos junto con miles de toneladas de agua.

 

 

Fuente: Xataka.

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