Las galaxias primigenias parecían contener demasiado nitrógeno para su edad. Ahora sabemos que el problema no era el cosmos, sino cómo estábamos leyendo sus señales.
El objeto descubierto en Sanxingdui no es solo una rareza arqueológica. Es la prueba de que, en plena Edad de Bronce, algunos humanos ya moldeaban fragmentos de meteorito para convertirlos en piezas cargadas de poder y significado.
Entre más de 6.000 mundos conocidos, un nuevo estudio acota la búsqueda a los candidatos más prometedores. Algunos están lo suficientemente cerca como para que los telescopios actuales empiecen a analizarlos.
No se trata solo de una supernova extraordinariamente brillante. Lo que los astrónomos han captado es el instante en que una estrella colapsada empezó a comportarse como uno de los objetos más extremos que conocemos.
Lo que comenzó como una respuesta urgente al terror de Estado terminó convirtiéndose en una herramienta global. El EAAF no solo identifica restos: reconstruye historias allí donde la violencia intentó borrar a las personas.
Lo que empezó como una maniobra publicitaria en el primer vuelo del Falcon Heavy ha terminado convertido en algo mucho más extraño: un coche orbitando el Sol, cruzando trayectorias planetarias y entrando, por momentos, en el radar de la astronomía real.
En pocos años, un objeto gigantesco rozará la Tierra a una distancia inquietante. Lo que parece una simple visita cósmica esconde una carrera silenciosa entre agencias y empresas privadas que buscan algo más que observar. Hay planes, riesgos y una oportunidad única que podría cambiar el futuro.
Lo que parecía un objeto arqueológico aislado terminó abriendo una ventana inesperada al pasado. El hallazgo de un reloj de sol romano ha revelado indicios de un asentamiento antiguo donde hasta ahora no se sospechaba una ocupación tan importante.
El gigante asiático ya superó antes de tiempo sus objetivos renovables. El problema ahora no es solo generar electricidad limpia, sino almacenarla cuando sobra y liberarla justo cuando la red la necesita.
Cada vez más bebés interactúan con pantallas antes de cumplir un año, en un fenómeno que crece silenciosamente dentro de los hogares. Un reciente informe revela cifras sorprendentes, diferencias según el entorno familiar y señales que podrían cambiar la forma en que entendemos el desarrollo temprano.
Un equipo internacional ha fabricado una molécula que no encaja ni en la química clásica ni en la versión “retorcida” que ya conocíamos. Su comportamiento electrónico abre una grieta fascinante en la forma en que entendemos la materia a escala cuántica.
Un nuevo trabajo sugiere que el alquitrán de abedul usado por los neandertales no solo servía como pegamento, sino también para tratar heridas e infecciones. La idea es fascinante, pero todavía está muy lejos de ser una prueba definitiva de “medicina antibiótica” prehistórica.
El CEO de NVIDIA aseguró en un pódcast que ya hemos alcanzado la inteligencia artificial general. El problema es que, cuando tuvo que explicarlo, terminó describiendo algo mucho más parecido a agentes virales y automatizaciones vistosas que a una mente artificial real.
Una reconstrucción experimental de nidos de oviraptores ha revelado que estos dinosaurios no calentaban todos sus huevos con el cuerpo. Parte de la incubación, según los investigadores, dependía del ambiente y eso pudo cambiar por completo cómo nacían sus crías.
Pompeya sigue revelando secretos, pero esta vez no vienen del Vesubio. Un nuevo estudio ha puesto el foco en unas pequeñas marcas de impacto halladas en sus murallas, tan extrañas que podrían ser la pista más clara hasta ahora del uso de una antigua arma romana de disparo repetitivo.
Mover antimateria parecía una idea más cercana a la ciencia ficción que a la física experimental. Pero un equipo del CERN acaba de conseguirlo con un camión, una trampa criogénica y apenas 92 antiprotones que podrían cambiar cómo estudiamos el origen del cosmos.
Dos fósiles microscópicos encontrados en Myanmar muestran que este tipo de parásitos existía hace casi 100 millones de años. El descubrimiento no solo es inquietante, sino que también cambia lo que sabíamos sobre las relaciones ecológicas del Cretácico.
El ADN mitocondrial, transmitido por vía materna, había permanecido como una barrera para la edición genética. Este nuevo avance no solo demuestra que puede modificarse, sino que sugiere un futuro en el que ciertas enfermedades raras podrían tratarse desde su origen.
Astrónomos han captado la imagen más precisa de esta galaxia espiral, mostrando con claridad inédita la distribución de estrellas, gas y polvo. El resultado no solo es espectacular, sino que también abre nuevas formas de estudiar cómo evolucionan las galaxias.
A unos 300 años luz, un mundo con nubes de sílice muestra un fenómeno tan extraño como real: lluvia de arena. Las observaciones del James Webb no solo confirman su existencia, sino que obligan a replantear cómo se forman y evolucionan las atmósferas planetarias.