Nadie esperaba que fuera justamente esta especie la que diera los mejores resultados. La sorpresa apareció recién cuando compararon los datos de las tres plantas candidatas
Una hipótesis científica explora si ciertos ritmos electromagnéticos naturales del planeta podrían interactuar con la actividad cerebral y participar en procesos todavía difíciles de explicar.
No hizo falta ningún parásito real para generar el efecto. Alcanzó con la misma cafeína que millones de personas toman todos los días en su café, disuelta en concentraciones que ya se registran en ríos de todo el mundo
La reacción automática frente a una especie exótica que avanza suele ser exterminarla cuanto antes. Un grupo de científicos plantea que, antes de decidir qué hacer, primero hay que entender qué está pasando realmente
El objetivo era simple: dejar de depender del petróleo importado. La Guerra Fría, Chernóbil y el colapso de la Unión Soviética se encargaron, cada uno a su manera, de que el proyecto nunca llegara a encenderse
No es un yacimiento nuevo ni un rincón inexplorado. Es uno de los sitios de arte rupestre más estudiados de Europa, y aun así seguía guardando una superficie entera que nadie había documentado
Son parientes cercanos, de la misma familia de rocas espaciales. Pero cuando los científicos compararon su química interna, encontraron que se parecen mucho menos de lo que esperaban
La enfermedad tiene 3.500 años de historia, literalmente documentada en libros.
El equipo que opera el laboratorio químico remoto a bordo del explorador Curiosity de la NASA ganó uno de los premios de la Feria de Ciencias de Gizmodo por descubrir evidencia química convincente de que Marte podría haber albergado vida.
Mil voluntarios enterraron ropa interior de algodón y miles de bolsitas de té por todo el país. Dos meses después, el estado de los calzoncillos reveló qué suelos tenían más actividad biológica y dejó una sorpresa: algunos jardines podrían estar recibiendo demasiados nutrientes.
Un radar experimental de la NASA detectó por accidente los restos de Camp Century, una base estadounidense abandonada en 1967. Bajo el hielo siguen apareciendo sus túneles, edificios y residuos de una de las ideas más ambiciosas de la Guerra Fría.
Un equipo australiano envió 36 pequeños recipientes con micelio de tres especies comestibles a la EEI. Pasaron más de un mes en microgravedad y, cuando regresaron, produjeron nuevas setas con tanta normalidad que los investigadores decidieron comérselas.
El equipo dice que el descubrimiento es un “pequeño milagro”.
El prototipo de HKUST utiliza una aleación sólida de titanio, níquel, cobre y cobalto que se calienta y enfría al deformarse. Ha mantenido 400 W de potencia frigorífica y una diferencia térmica de 41 °C durante un millón de ciclos.
El Cráter de Assteas apareció durante unas excavaciones en el sur de Italia en los años 70. Pasó por el mercado negro, Suiza y un museo de California, pero una fotografía tomada antes de venderlo permitió reconstruir décadas después de dónde había salido realmente.
GW231123 fue presentado como la fusión de agujeros negros más masiva detectada mediante ondas gravitacionales. Un nuevo análisis propone que una galaxia y un objeto compacto pudieron amplificar y deformar la señal antes de que llegara hasta nosotros.
La decisión de la Unión Astronómica Internacional en 2006 convirtió a Plutón en planeta enano junto a Ceres, Eris, Haumea y Makemake. Lejos de hacerlo menos interesante, creó una categoría para una población de mundos que apenas estamos empezando a conocer.
Un equipo del KIGAM ha desarrollado un proceso con plasma a hasta 900 °C que transforma posos de café húmedos en biocarbón sin secarlos primero. El truco consiste en hacer que el agua provoque pequeñas explosiones dentro de cada partícula.
Richard Jezik necesitó diez horas de ascenso, una noche a -12 °C y unas condiciones atmosféricas extraordinarias para conseguir la imagen. La montaña estaba tan lejos que la refracción de la luz fue esencial para hacerla aparecer sobre el horizonte.
El meteorito Hoba mide casi tres metros de lado y es el mayor meteorito intacto conocido en la Tierra. Lo más extraño no es solo su tamaño: cayó en Namibia hace decenas de miles de años sin dejar un cráter visible y jamás ha sido trasladado.