Durante generaciones se repitió que el frío y el pelo mojado “provocan” resfriados. La ciencia dice otra cosa: las infecciones las causan virus, no la temperatura. Por qué enfermamos más en invierno, qué papel juega el frío y qué sí conviene hacer para protegerse.
Una nueva imagen del Telescopio Espacial Hubble revela un gigantesco disco de polvo y gas donde los planetas podrían formarse en condiciones caóticas y turbulentas. La observación sugiere que las “guarderías planetarias” no siempre son estructuras tranquilas, y que el desorden puede jugar un papel clave en el nacimiento de nuevos mundos.
Durante décadas creímos que la felicidad seguía una curva en forma de U, con la mediana edad como punto más bajo. Un nuevo estudio internacional desmonta esa idea: hoy la mayor infelicidad se concentra en los jóvenes, especialmente en mujeres menores de 30 años.
Durante décadas, la materia oscura ha sido un misterio reservado al cosmos profundo. Ahora, un nuevo modelo teórico propone algo inesperado: buscar señales de estas partículas invisibles dentro de reactores de fusión en la Tierra. La idea no promete respuestas inmediatas, pero abre una vía experimental completamente nueva para investigar uno de los mayores enigmas del universo.
Durante años, la producción de hidrógeno con luz solar ha tropezado siempre con el mismo límite: el Sol emite mucha más energía de la que los materiales son capaces de aprovechar. Un equipo japonés acaba de mover esa frontera. No ha inventado una nueva fuente de energía, pero sí ha encontrado una forma más inteligente de exprimir la que ya tenemos.
Un esqueleto hallado hace décadas vuelve a sacudir a la ciencia con una interpretación inesperada. Un nuevo análisis pone en duda su clasificación y abre la posibilidad de una especie humana desconocida. Si se confirma, el origen de nuestros ancestros sería mucho más complejo de lo que cuentan los libros.
Durante décadas fue una predicción incómoda, elegante y casi imposible de comprobar. Los agujeros negros supermasivos, esos objetos que gobiernan el corazón de las galaxias, podían —en teoría— ser expulsados violentamente y quedar a la deriva en el espacio intergaláctico. Hoy ya no es solo una idea. El telescopio James Webb acaba de ofrecer la primera confirmación directa de que este escenario extremo ocurre de verdad.
Un estudio japonés acaba de derribar uno de los mitos más arraigados de la gastronomía: no hace falta nacer con “buen paladar”. Con un entrenamiento breve y específico, personas sin experiencia lograron distinguir matices dulces con una precisión sorprendente en apenas tres días.
Un nuevo tipo de lidar permite que los físicos estudien la parte superior de las nubes con una resolución entre 100 y 1.000 veces mayor
El clima espacial suele pasar desapercibido hasta que altera satélites, comunicaciones o deja auroras donde no deberían verse. En 2025, sin embargo, el fenómeno se volvió estadístico: la Tierra acumula más días de tormenta magnética que en cualquier otro año reciente y todo indica que el récord histórico caerá antes de que termine diciembre.
Un estudio internacional revela que la meditación en grupo y en formato virtual ayuda a reducir síntomas depresivos y refuerza el bienestar emocional. La clave no está solo en la técnica, sino en el apoyo social, la continuidad y la autocompasión que se generan cuando la práctica se comparte.
Durante décadas, la idea de generar electricidad aprovechando la rotación de la Tierra se consideró un callejón sin salida. No por falta de imaginación, sino porque la teoría parecía cerrada: cualquier intento quedaría anulado casi al instante por la redistribución de cargas. Un nuevo experimento de laboratorio no promete energía gratis ni revoluciones industriales, pero sí algo igual de incómodo para la física: una señal real, medida, que no encaja del todo con ese consenso.
Un estudio alerta de que la exposición de los hombres a microplásticos antes de concebir puede alterar la salud metabólica de sus hijos. El hallazgo apunta a un mecanismo de herencia biológica poco conocido que traslada los efectos de la contaminación más allá de una sola generación.
Durante años fue una predicción elegante en los modelos teóricos. Ahora es una imagen real. Un mismo sistema galáctico alberga tres agujeros negros supermasivos activos, todos brillando en radio al mismo tiempo. El hallazgo no solo es excepcional por su rareza: ofrece una prueba directa de cómo las fusiones de galaxias pueden encender y hacer crecer a los objetos más extremos del universo.
or primera vez, científicos lograron observar en laboratorio cómo un embrión humano inicia su implantación en tejido uterino. El avance, realizado con organoides y microchips, promete mejorar la fertilización in vitro y abre un intenso debate ético sobre los límites de la biología reproductiva.
El universo vuelve a poner a prueba nuestras etiquetas. En agosto de 2025, una señal de ondas gravitacionales y un destello óptico parecían encajar en un guion conocido. Durante unos días, todo apuntó a una kilonova clásica. Luego, el comportamiento cambió. Y lo que parecía familiar dejó de serlo.
Durante décadas, los científicos han buscado nuevas formas de reconstruir la historia reciente del clima. Satélites, estaciones meteorológicas y registros oceánicos han sido las fuentes habituales. Sin embargo, un estudio reciente ha puesto el foco en un lugar inesperado: los órganos de iglesia. Estos instrumentos, sensibles como pocos a los cambios ambientales, están revelando una tendencia clara y silenciosa del calentamiento global.
El calentamiento global no solo representa una amenaza inmediata para los ecosistemas y las sociedades humanas. A muy largo plazo, podría activar un mecanismo inesperado del propio planeta: un enfriamiento extremo capaz de conducir a una nueva era glacial. Así lo sugiere un estudio reciente realizado por investigadores de la Universidad de California en Riverside, que plantea una inquietante paradoja climática.
La arqueología subacuática acaba de asomarse a una cota que, hasta hace poco, parecía reservada a la ciencia ficción. A 2.570 metros bajo el Mediterráneo, frente a Saint-Tropez, un mercante del siglo XVI descansa entero, como si el tiempo hubiera decidido detenerse. No es un rumor ni una hipótesis: la localización es oficial y marca un antes y un después para Francia.
No fue visible desde la superficie, no alteró satélites ni provocó efectos apreciables en nuestro entorno. Aun así, el paso de un pequeño asteroide a poco más de una distancia lunar volvió a poner en primer plano una de las tareas más discretas —y esenciales— de la astronomía moderna: vigilar de forma constante lo que se mueve cerca de la Tierra.