Un experimento en la Antártida ha detectado pulsos de radio que emergen desde debajo del hielo y no encajan con ninguna partícula conocida. Los investigadores hablan abiertamente de nueva física… o de algo que aún no sabemos explicar
Cuando un tejido sufre un daño severo, el cuerpo no se limita a reparar lo justo: a veces responde con una regeneración sorprendente. Durante más de 50 años, la ciencia supo que ese fenómeno existía —la llamada proliferación compensatoria—, pero no cómo funcionaba a nivel molecular. Un nuevo estudio acaba de cerrar ese vacío con una idea tan potente como inquietante: las mismas enzimas que activan la muerte celular pueden, en ciertos casos, proteger a las células y volverlas más resistentes. Ese “truco” explica tanto la reparación tisular como la agresividad de algunos cánceres tras el tratamiento.
Improvisar no es actuar sin pensar. Un experimento con músicos de jazz revela que la creatividad surge cuando el cerebro reorganiza sus redes en tiempo real. Cuanta más libertad creativa hay, más cambia la forma en que atención, control y recompensa se coordinan dentro de la mente.
Durante décadas, la conciencia ha sido tratada como el gran enigma de la ciencia: todos la experimentamos, pero cuesta explicar para qué sirve realmente. Un nuevo trabajo teórico propone una idea tan sencilla como disruptiva: la conciencia no cumple una única función ni apareció de golpe. Evolucionó por capas, cada una con una tarea biológica distinta, y todas siguen activas hoy en nuestro cerebro.
Un estudio publicado en Scientific Reports plantea que los neandertales no desaparecieron por competencia ni por cambios climáticos extremos, sino por un proceso gradual de mezcla genética con el Homo sapiens. Según el modelo, su identidad se diluyó en nuestras poblaciones, pero parte de su linaje aún persiste en nosotros.
Un terremoto de magnitud 8,8 frente a la península de Kamchatka, en Rusia, desencadenó en julio de 2025 un tsunami de alcance oceánico. No fue el mayor sismo jamás registrado, pero sí el primero observado con un nivel de detalle sin precedentes desde el espacio. El protagonista: NASA y su satélite SWOT, capaz de medir variaciones de apenas centímetros en la superficie del mar.
Durante siglos, la física y la teología han compartido una frontera difusa. Mientras una intenta describir cómo funciona el universo, la otra se pregunta por su origen y si existe algo —o alguien— más allá de él. Ahora, un trabajo reciente firmado por tres físicos del MIT ha reavivado ese viejo cruce de caminos con una afirmación tan provocadora como rigurosa: si el universo es un sistema completamente cerrado, no puede existir ningún observador externo.
Si navegas un rato por TikTok o Instagram, es casi seguro que aparecerá la frase: “Tu lóbulo frontal aún no está completamente desarrollado”. Se ha convertido en una explicación comodín para decisiones impulsivas o conductas poco reflexivas en la veintena. La idea resulta tranquilizadora, pero es incompleta. La ciencia actual muestra un panorama mucho más matizado.
Un chorro activo de gas y polvo que cambia de orientación de forma periódica permitió medir, por primera vez con este grado de precisión, cómo rota el núcleo de 3I/ATLAS. El resultado: un período de entre 14 y 17 horas, sorprendentemente similar al de muchos cometas conocidos.
La corriente Kuroshio se ha desplazado cientos de kilómetros hacia el norte, elevando temperaturas y niveles del mar de forma inédita. El fenómeno desafía modelos climáticos, altera la pesca y amenaza tradiciones profundamente arraigadas en Japón.
A preguntas extrañas, respuestas extrañas
Una investigación del MIT revela que el cemento ya instalado en calles y edificios absorbe millones de toneladas de dióxido de carbono cada año mediante un proceso químico natural. El hallazgo no borra su impacto ambiental, pero obliga a repensar el papel del material más usado del planeta.
No pertenece a un rey ni a un héroe legendario. Aparece en una simple tablilla de arcilla y tiene más de cinco mil años. Ese nombre, breve y casi olvidado, marca un antes y un después: el instante en que una persona concreta quedó registrada por primera vez en la historia escrita.
Un ensayo clínico internacional comprobó que una aplicación digital logró reducir de forma significativa los síntomas de ansiedad generalizada en adultos, superando a los métodos informativos tradicionales y abriendo una nueva vía para la salud mental a distancia.
Oculto durante siglos bajo los pastizales de Maharashtra, un enorme laberinto circular de piedra acaba de salir a la luz. Su diseño, su datación y su ubicación apuntan a algo inesperado: una posible relación con las antiguas rutas de comercio entre la India y el Imperio romano.
Un nuevo estudio propone una idea inesperada: instalaciones diseñadas para generar energía limpia podrían también ofrecer pistas sobre uno de los enigmas más profundos del cosmos. No se trata de ciencia ficción, sino de una hipótesis que conecta física nuclear, partículas invisibles y el futuro de la investigación fundamental.
Los colibríes suelen asociarse con delicadeza, colores iridiscentes y una sorprendente habilidad para libar néctar en pleno vuelo. Sin embargo, una investigación reciente ha revelado una faceta mucho más agresiva —y fascinante— de una de estas especies: el colibrí ermitaño verde. En los machos, su pico no es solo una herramienta para alimentarse, sino un arma diseñada evolutivamente para el combate.
Aunque juremos estar llenos después del plato principal, algo curioso ocurre cuando aparece el postre: de pronto, el cuerpo encuentra espacio. Lejos de ser un simple capricho, esta experiencia tiene una explicación científica que combina anatomía, neurociencia y evolución.
El satélite sufrió un repentino descenso, lo que sugiere que puede haber habido una pequeña explosión
Durante apenas una década, los vídeos cortos pasaron de ser una curiosidad a convertirse en el lenguaje dominante de internet. Plataformas como TikTok, Instagram o YouTube han normalizado un consumo rápido, fragmentado y continuo que hoy atraviesa la vida cotidiana de niños y adolescentes. Lo que antes era tiempo libre ahora es, muchas veces, un flujo constante de estímulos diseñados para no terminar nunca.