Durante años repetimos una idea cómoda: que la medicina, la agricultura y la tecnología habían frenado la evolución humana. Un nuevo análisis de miles de genomas antiguos sugiere justo lo contrario. Seguimos cambiando, y quizá nunca dejamos de hacerlo.
Ciencia Martín Nicolás Parolari 20 Abr
Ciencia Lucas Handley 20 Abr