Puede parecer
ciencia-ficción, pero no lo es. Investigadores del Boston Children´s Hospital
han descubierto la forma de inyectar partículas de oxígeno en el flujo
sanguíneo para lograr sobrevivir varios minutos sin respirar. Es uno
de los avances científicos más importantes del año que podría salvar miles de
vidas.
Los científicos,
liderados por el doctor John Kheir, han desarrollado un líquido con
micro-partículas que, inyectado directamente en la sangre, podría
mantener el organismo oxigenado entre 15 y 30 minutos sin necesidad de
respirar.
La solución ya ha sido
probada con éxito en animales con graves fallos pulmonares. Al administrarles el
líquido el nivel de oxígeno en la sangre se re-establecía a niveles normales
de forma casi instantánea.
De funcionar en
personas, la invención permitiría a médicos y personal de urgencias
atender a pacientes en parada respiratoria, inyectarles el líquido y tener 15 o
30 minutos adicionales que, no solo evitarían daños cerebrales por falta de
oxígeno, también podrían salvarles la vida.
Partículas de
grasa y oxígeno
Las partículas
desarrolladas están compuestas por oxígeno encapsulado en una capa de lípidos,
en este caso grasas. Son diminutas: entre dos y cuatro micras (solo visibles
con microscopio), y van suspendidas en una solución líquida que puede ser
fácilmente transportada e inyectada por personal sanitario. Este «líquido
de la vida» contiene de tres a cuatro veces más oxígeno que los glóbulos
rojos en la sangre.
Investigaciones
similares fracasaron en el pasado porque el compuesto producía embolias en
lugar de oxigenar el organismo. El doctor Kheir asegura que han
solucionado ese problema al crear micro-partículas deformables en lugar de
burbujas.
La idea de embarcarse
en esta investigación le surgió Kheir a raíz de tratar a una paciente en
el 2006, una niña aquejada de neumonía que produjo una hemorragia pulmonar.
Sufrió graves daños cerebrales que le ocasionaron la muerte antes de
que el equipo médico pudiera hacer nada por evitarlo.
Poco después, Kheir
reunió a un grupo de ingenieros químicos, científicos de partículas y doctores
para intentar crear un líquido oxigenado viable:
«Algunos de los
experimentos más esperanzadores los vimos al comienzo. Nos extrajimos sangre cada uno, la mezclamos con las micro-partículas en una probeta y vimos inmediatamente, delante de nuestros ojos, que pasaba de color azul a rojo».
Años después están más cerca de aplicar el descubrimiento a las personas. Si lo logran con éxito, será uno de los descubrimientos de
las últimas décadas. Vivir sin respirar, esa imagen tan recurrente de la ciencia-ficción, quizás se convierta, por fin, en realidad. Y por una buena causa. [ScienceDaily]
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