Peatones que cruzan de improviso por donde no deben, ciclistas, camiones de reparto estacionados en doble fila, o conductores despistados. La circulaci√≥n dentro de las grandes ciudades es un reto para los conductores m√°s curtidos. Google lo sabe, y por eso lleva los dos √ļltimos a√Īos afinando el software de sus coches aut√≥nomos precisamente en este √°rea.

Recorrer zonas urbanas es una cuesti√≥n de detalles. Por ello, los ingenieros de Google se est√°n centrando, en primer lugar, en lograr que el software que lleva la batuta en sus coches sea capaz de reconocer cientos de objetos m√°s all√° de los propios veh√≠culos. Eso incluye desde los brazos de un ciclista haciendo se√Īas de que va a girar, hasta una se√Īal de stop sostenida por el trabajador de una reparaci√≥n vial que no estaba en el mapa.

Este reconocimiento de objetos se une después a modelos de software que indiquen al vehículo cómo debe responder en cada situación. En este sentido, Google asegura que los coches autónomos tienen una ventaja importante sobre los conductores humanos: pueden procesar más información al mismo tiempo, y nunca se cansan o se despistan.

Pese a todo, en Google a√ļn son prudentes sobre el futuro de la plataforma. Los coches aut√≥nomos de la compa√Ī√≠a ya han recorrido m√°s de un mill√≥n de kil√≥metros desde que comenzaron el proyecto, y son capaces de gestionar situaciones complicadas que hace dos a√Īos eran impensables, pero queda mucho camino por recorrer antes de que sean infalibles. En este v√≠deo explican los √ļltimos avances de estos coches en √°reas urbanas. [Google blog]

Foto 2: AP