Desde grandes fabricantes de coches a Google pasando por pequeñas tecnológicas. Todas quieren inventar el automóvil del futuro. ¿Cómo será? Casi se da por hecho que autoconducido, capaz de funcionar sin apenas intervención humana. Pero ahora una firma francesa de ingeniería añade más elementos: eléctrico y completamente transformable en su interior.

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La compañía AKKA Technologies ha presentado en el pasado Salón del Automóvil de Ginebra un interesante concepto de coche autónomo, tratando de imaginar cómo podrían ser los automóviles en 20 años. Se llama Link & Go, es eléctrico, autónomo (con toda la tecnología necesaria para ello, cámaras, sensores, mapas en tiempo real...) y transformable en su interior. El volante se puede retirar por hacia delante y los asientos delanteros girar hacia atrás de forma que se crea un amplio espacio interior (dentro de lo reducido del coche) en el que los pasajeros pueden hablar e interactuar - pantalla plana incluida.

El giro de los asientos tiene un sentido adicional: el coche está pensado para conectarse a Internet y a redes sociales de forma que se pueda compartir el viaje con desconocidos que vayan a un mismo destino o lugar cercano. Algo así como el carpooling del futuro.

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¿Útil? Imagina una flota de taxis autoconducidos capaces de, por sí mismos, conectar a varios clientes que vayan a destinos cercanos entre sí; o poder conectar tu coche a las redes sociales para saber automáticamente con quien puedes compartir trayecto (y coste). Podría ser. La idea es de momento solo eso, una idea. Pero seguro que la mezcla de estos tres conceptos, eléctrico, autónomo y conectado, va a reinventar el coche en las próximas décadas. [vía AKKA]