Llega el verano y, con él, las temperaturas abrasadoras que afectan no solo a las personas, sino también a nuestros compañeros de cuatro patas. Los perros, con sus propios mecanismos de regulación térmica, deben afrontar el calor de manera muy distinta a los humanos. ¿Cómo logran sobrevivir sin sudar? ¿Qué peligros enfrentan y cómo podemos protegerlos mejor? Aquí te lo contamos.
Un cuerpo diseñado para temperaturas moderadas
Los perros, descendientes de los lobos que habitaban regiones frías y templadas, no están naturalmente adaptados a climas cálidos. Aun así, comparten con los humanos la característica de ser homeotermos, lo que significa que su organismo mantiene una temperatura establede aproximadamente 38,5 ºC. Esta regulación constante requiere un esfuerzo energético importante, sobre todo en verano, cuando el calor ambiente supera el calor interno y dificulta su expulsión.
Todos los seres vivos producen calor como resultado del metabolismo, pero no todos disponen de las mismas estrategias para disiparlo. Y aquí es donde los perros se enfrentan a una importante limitación evolutiva: apenas sudan.

El jadeo: su manera de sudar
A diferencia de nosotros, que utilizamos el sudor para refrescarnos gracias a la evaporación del agua en la piel, los perros solo sudan ligeramente a través de sus patas y su nariz. Para compensar, emplean el jadeo, un mecanismo que permite evaporar la humedad en su tracto respiratorio y refrescar así la sangre que pasa por su lengua y nariz.
Esta estrategia, aunque eficaz, es mucho menos eficiente que la sudoración humana. Además, algunas razas como los bulldogs o los bóxer —con hocicos achatados— tienen mayores dificultades para regular su temperatura, por lo que son más vulnerables al golpe de calor.
¿Cortarles el pelo es buena idea?
Existe el mito de que cortarles el pelo en verano les ayuda a estar más frescos. Pero el pelaje no solo protege del frío: también actúa como aislante frente al calor. Recortar el pelo en exceso puede exponer su piel al sol, favorecer la hipertermia y aumentar el riesgo de cáncer cutáneo. Lo ideal es mantener un largo adecuado según la raza, nunca rapar.

Peligros reales y cómo prevenirlos
El golpe de calor es una amenaza real, sobre todo para cachorros, perros mayores o razas sensibles. Más del 50 % de los casos de hipertermia pueden ser fatales si no se actúa a tiempo. Para evitarlo, es crucial:
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Evitar paseos en horas de máximo calor.
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Garantizar acceso constante a agua fresca.
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Ofrecer sombra y, si es posible, baños refrescantes.
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Jamás dejarlos en coches, ni siquiera por unos minutos.
Los perros no saben detenerse a tiempo si se emocionan durante un paseo o una salida, así que es responsabilidad del dueño cuidar su bienestar.
Aunque los perros no tienen glándulas sudoríparas como nosotros, han desarrollado sus propios mecanismos de adaptación al calor. Sin embargo, necesitan nuestra ayuda para no sufrir las consecuencias del verano extremo. Con prevención, agua y algo de sentido común, podemos asegurarnos de que sigan disfrutando —y sobreviviendo— al verano con la lengua afuera, pero felices.
Fuente: TheConversation.