Se mueve allá donde cae la basura y la atrapa antes de que caiga al suelo. El sistema utiliza una cámara que captura la trayectoria de los papeles o latas y un ordenador que predice dónde caerá en la habitación. Gracias a una conexión WiFi la información se transmite a la papelera que se mueve para interceptar el objeto.

La idea la ha desarrollado Minoru Kurata, un ingeniero japonés, que asegura haber recibido ofertas para transformarlo en un producto comercial pero aún necesita mucho trabajo. La probabilidad de que el dispositivo cace al vuelo un papel es de sólo un 10 o un 20%. Kurata ya trabaja en la forma de solucionarlo. [Diginfo]