Saltar al contenido
Ciencia

COVID: un informe revela que casi la mitad de los gobiernos del mundo subestimaron la cantidad de muertes, con una diferencia de millones

Un conjunto de datos inusualmente abarcativo de informe de mortalidad por toda causa, de 134 países, sugiere que los gobiernos ignoraron o encubrieron más de 6 millones de muertes por COVID-19.
Por Matthew Phelan Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Aparte de tal vez algunos con anteojeras, y de los pertenecen a los grupos que fueron más privilegiados como los trabajadores en remoto, los introvertidos con dinero y demás, la mayoría de las personas no recuerdan con nostalgia y afecto la pandemia de COVID-19. Un nuevo estudio efectuado por científicos sociales de Londres y Jerusalén brinda ahora la convincente sugerencia de que el alcance de esta tragedia fue mucho peor de lo que admitieron los gobiernos.

Moses Shayo y Ariel Karlinsky, dos investigadores especializados en economía y política de la salud, compilaron un conjunto de datos inusual y abarcativo de informes de “mortalidad por toda causa” de 134 países y territorios, antes y después de la pandemia de COVID-19. Luego compararon estos datos más concretos, parte de ellos obtenidos por periodistas locales gracias a las leyes de libertad de información, con las declaraciones oficiales de los gobiernos en los peores momentos de la pandemia en 2020 y 2021. Casi el 45% al 55% de esos países, hallaron Shayo y Karlinsky, informaron mal la cantidad de muertos, y en la mayoría de los casos minimizaron la gravedad de la crisis.

Se atribuyeron 5,08 millones de muertes por COVID-19 como cifras oficiales durante esos dos años, pero los investigadores determinaron que la cantidad real de muertes relacionadas con el COVID (basándose en las cifras de esos mismos gobiernos) era más del doble: unos 12,47 millones.

“Nuestra evidencia muestra que hubo una gran magnitud y amplitud de manipulación” dijeron en declaraciones a la prensa Shayo y Karlinsky. En los 6 países donde encontraron una subestimación de la cifra de muertos por COVID, hubo “autócratas de la información” que lograron evitar la cuenta del 144,5% de las muertes por COVID promedio que se podían esperar.

Los medios, los motivos y la oportunidad

Shayo y Karlinsky dedicaron un esfuerzo considerable al estudio, que se publicó en el Journal of Economic Growth, diseccionando y delineando diferentes posibles explicaciones a por qué determinado país informaba las muertes de COVID-19 por debajo de la cantidad real. Señalaron que muchas naciones sencillamente no tenían los recursos para estar a la altura del terrible diluvio de muertes, fuera en términos de diagnósticos médicos, acceso a los hospitales, o personal suficiente.

Pero cuando hicieron los ajustes correspondientes a esos factores, los investigadores hallaron una preocupante correlación que indicaba que hubo esfuerzos premeditados para minimizar el alcance del impacto de la pandemia.

Utilizaron datos oficiales por estados sobre la cantidad de adultos y luego los agruparon por nivel educativo y acceso a Internet, además de información del Índice de Desarrollo Educativo Humano de Naciones Unidas, para elaborar una métrica de la “sofisticación de la audiencia” en cada nación. Al observar la medida junto a los factores de pesos y contrapesos estructurales en el poder ejecutivo de cada gobierno, hallaron que reflejaba la escala de muertes por COVID sin informar.

“En países donde el sistema de contrapesos es débil, los ejecutivos suelen actuar como autócratas informativos”, dijeron Shayo y Karlinsky.
Las limitaciones más importantes parecen ser limitaciones institucionales. Además, la gravedad de la falta de información de la cantidad real disminuye si el público es más sofisticado. “Encontramos menor evidencia de falta de información en relación con los factores culturales y los incentivos macroeconómicos”.

La tiranía de las pequeñas decisiones

Shayo y Karlinsky no dicen que sea esa la causa sino que lo presentan como “probablemente a destacar”, que los estados con los informes más precisos de muertes por COVID-19 eran los que “tenían fuertes controles de la capacidad del gobierno para manipular la información”.

Con políticas institucionales menos estrictas las burocracias caen en el error reiterado de muertes por causas ambiguas, y así hay casos que siempre o nunca se registraron como relacionados con el COVID.

“Algunos países tal vez sean reticentes al informar sobre una muerte por COVID a menos que se demuestre con certeza que así fue, incluso violando los lineamientos de la OMS” afirmaron. Ambos investigadores trabajan en la Universidad Hebrea de Jerusalén, Israel, aunque Shayo también es profesor en el King’s College de Londres.

Tal vez, lo que hallaron Shayo y Karlinsky no sorprenda, ya que revela señales de que los políticos del momento sucumbieron a la tentación de manipular los datos en su favor. “También hay evidencia de informes errados en países que tenían elecciones durante la pandemia”, escribieron.

Compartir esta historia

Artículos relacionados