Una escalera mecánica que se dirige hacia la zona de salidas del Aeropuerto Internacional de Vancouver
La Corporación Nuclear Estatal China anunció la producción independiente y a gran escala de silicio-28 con una abundancia isotópica superior al 99,99%. El material es crucial para los cúbits de espín en silicio, una de las rutas más prometedoras para fabricar ordenadores cuánticos usando procesos cercanos a los de la industria actual de semiconductores.
La exploración lunar suele imaginarse con grandes rovers, ruedas enormes y vehículos preparados para recorrer kilómetros. Japón acaba de demostrar que también hay otro camino: robots diminutos, livianos y autónomos. SORA-Q, un pequeño rover transformable de apenas ocho centímetros, logró desplegarse en la Luna, moverse y enviar imágenes a la Tierra.
La inteligencia artificial generativa ya forma parte de la vida escolar, pero su uso avanza más rápido que la capacidad para entenderla. Un nuevo estudio en centros catalanes revela un dato preocupante: solo una minoría de estudiantes verifica siempre las respuestas que obtiene de estas herramientas antes de usarlas en clase.
Las gafas inteligentes prometen convertir la inteligencia artificial en algo cotidiano: mirar, escuchar y responder desde nuestro propio rostro. Pero el caso de Meta y sus Ray-Ban volvió a abrir una pregunta incómoda. ¿Qué pasa cuando un dispositivo con cámara empieza a acercarse al reconocimiento facial sin que el público lo tenga del todo claro?
La inteligencia artificial ya entró en los tribunales, pero no siempre de la mejor manera. En Estados Unidos, una jueza frenó un proceso judicial después de descubrir que los abogados de ambas partes habían presentado escritos con citas inventadas por herramientas de IA. El caso deja una advertencia clara: automatizar no significa dejar de verificar.
El 6G ya dejó de ser una idea futurista y empezó a entrar en la fase donde se definen estándares, requisitos y calendarios de despliegue. España no lo verá de forma inmediata, pero la industria ya mira hacia 2030. La duda es si esta nueva red cambiará nuestra vida cotidiana o si primero será una revolución industrial.