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Tecnología

Australia está llevando aerogeneradores de casi 280 metros al desierto: cada pala mide más que dos Boeing 737

Fortescue ha comenzado a trasladar 51 palas de 89 metros desde Port Hedland hasta Nullagine, a unos 300 kilómetros de distancia. Allí levantará 17 aerogeneradores de 7,8 MW con torres españolas autoelevables: el buje quedará a 188 metros y la punta de las palas alcanzará unos 279 metros.
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Transportar una pala eólica de 89 metros por carretera ya es complicado. Transportar 51 de ellas durante unos 300 kilómetros por una de las regiones más remotas de Australia convierte la construcción de un parque eólico en un gigantesco proyecto logístico.

Eso es precisamente lo que está haciendo Fortescue en Pilbara, Australia Occidental. La minera comenzó la construcción de Nullagine Wind Project, su primer proyecto eólico, formado por 17 turbinas que alcanzarán una capacidad conjunta de aproximadamente 133 MW.

Cada aerogenerador utilizará una turbina EN182-7.8MW fabricada por la china Envision Energy. Tendrá 7,8 MW de potencia y un rotor de 182 metros de diámetro.

Pero el dato realmente extraordinario está debajo: el centro del rotor quedará situado a 188 metros sobre el suelo.

Casi 280 metros desde el suelo hasta la punta

Los 188 metros suelen presentarse como la “altura” de las nuevas turbinas, pero en realidad corresponden a la altura del buje.

Con una pala completamente vertical, el aerogenerador alcanzará aproximadamente 279 metros desde el suelo hasta su punto más alto. La cifra lo sitúa apenas unas decenas de metros por debajo de la Torre Eiffel contando su antena.

Cada una de sus palas mide unos 89 metros. Fortescue destaca que eso supone más del doble de la longitud de un Boeing 737. En total, serán necesarias 51 palas para completar las 17 máquinas.

Envision diseñó estas turbinas para trabajar en emplazamientos con vientos relativamente débiles y soportar las condiciones extremas de Pilbara, incluidos los ciclones tropicales que pueden afectar a la región.

Australia está llevando aerogeneradores de casi 280 metros al desierto: cada pala mide más que dos Boeing 737
© Nabrawind – Youtube.

La tecnología que permitirá levantarlas nació en España

Construir una torre convencional de casi 190 metros presenta un segundo problema: se necesitan grúas gigantescas y componentes difíciles de transportar por carretera.

Fortescue pretende evitar buena parte de esas complicaciones mediante Nabralift, una tecnología desarrollada por la empresa navarra Nabrawind, adquirida completamente por Fortescue en 2025.

La estructura combina una sección tubular convencional con una torre metálica de tres columnas. Su sistema de autoelevación permite montar la turbina progresivamente e introducir nuevos segmentos desde abajo, evitando la necesidad de utilizar las mayores grúas disponibles.

Nabrawind asegura además que esta arquitectura puede reducir hasta un 80% el volumen de hormigón requerido por la cimentación frente a determinadas soluciones convencionales y disminuir las necesidades logísticas asociadas a las torres extremadamente altas.

Antes de instalar las 17 unidades australianas, Envision y Nabrawind construyeron un prototipo de la configuración de 188 metros en Jiangsu, China, para realizar pruebas y certificaciones.

El viaje por carretera será casi tan complicado como montarlas

Las piezas están llegando por barco a Port Hedland, uno de los grandes centros portuarios de la industria minera australiana.

Desde allí son trasladadas primero al Kanyirri Staging Yard de Fortescue y después continúan hacia Nullagine. Las palas deberán recorrer alrededor de 300 kilómetros hasta el emplazamiento final.

Debido a su tamaño, parte del trayecto se realizará por carreteras privadas de Fortescue. También se han acondicionado accesos y algunos tramos de la red local.

Los convoyes circularán únicamente durante el día porque las cargas no cumplen los requisitos necesarios para desplazarse de noche. La compañía organizará las entregas en tres campañas coincidiendo con la llegada de los barcos que transportan los componentes.

No están construyendo estos gigantes solo para batir récords

La altura tiene un objetivo práctico. En zonas con poco viento, elevar el rotor permite alcanzar corrientes más fuertes y constantes que las disponibles cerca del suelo, aumentando la cantidad de electricidad producida por cada turbina.

Nullagine estará integrado en Pilbara Energy Connect, la red con la que Fortescue pretende combinar energía eólica, solar y grandes baterías para reducir progresivamente el uso de gas y diésel en sus enormes operaciones mineras. La compañía planea desplegar entre 2 y 3 GW de renovables y almacenamiento hacia 2030, sujetos a permisos y disponibilidad de terrenos.

Los 17 aerogeneradores de Nullagine son solo el comienzo. Pero para instalarlos, Australia tendrá primero que resolver un desafío muy terrestre: conseguir que piezas de 89 metros atraviesen cientos de kilómetros de desierto antes de elevarse casi 280 metros sobre él.

 

 

Fuente: Xataka.

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