Un estudio realizado por investigadores del University College London (UCL) ha revelado un mecanismo neuronal que influye en una de las decisiones más importantes que tomamos a diario: continuar con un objetivo o dejarlo atrás.
La investigación, publicada en Nature y realizada en ratones, señala que el núcleo del rafe medio (MRN), ubicado en el mesencéfalo, es el encargado de regular estas elecciones conductuales. Este hallazgo abre nuevas posibilidades para entender mejor cómo el cerebro equilibra la persistencia y la flexibilidad, dos aspectos clave en el comportamiento humano.
Según Mehran Ahmadlou, investigador principal del estudio, la supervivencia de cualquier ser vivo depende de su capacidad para ajustar sus objetivos: “Los animales deben decidir constantemente si perseveran en su objetivo actual, exploran opciones alternativas o se desvinculan por completo”.
Cómo funciona el mecanismo cerebral de la persistencia y el abandono

Para analizar cómo el cerebro toma estas decisiones, los investigadores del Centro Sainsbury Wellcome del UCL realizaron experimentos con ratones, sometiéndolos a tareas instintivas y aprendidas.
Gracias a técnicas avanzadas como la optogenética (que permite controlar la actividad neuronal con luz), imágenes de calcio y rastreo de circuitos neuronales, lograron identificar tres tipos de neuronas en el MRN, cada una con una función específica en la toma de decisiones:
- Neuronas GABAérgicas: Su supresión hace que el individuo persista en un objetivo ya conocido.
- Neuronas glutamatérgicas: Su activación impulsa la exploración de nuevas opciones.
- Neuronas serotoninérgicas: Su supresión provoca la desconexión o el abandono del objetivo.
Sonja Hofer, líder del estudio, destacó que los resultados sorprendieron al equipo: “Descubrimos que estos tres tipos de células, dentro de una estructura cerebral tan pequeña, tenían funciones distintas pero complementarias, y un control muy fuerte sobre el comportamiento de los animales”.
El papel de las emociones en la toma de decisiones

Los investigadores también hallaron que el MRN recibe información de otras dos regiones cerebrales: el hipotálamo lateral y la habénula lateral, encargadas de evaluar si una experiencia es positiva o negativa. Estas señales pueden influir directamente en la decisión de continuar con un objetivo o abandonarlo.
“En conjunto, estos hallazgos establecen al MRN como un conmutador central para la toma de decisiones, capaz de modificar estrategias conductuales de manera flexible”, señalaron los autores.
Este descubrimiento podría tener aplicaciones importantes en la comprensión de diversos trastornos mentales.
- En trastornos obsesivo-compulsivos (TOC) y autismo, las personas suelen presentar una persistencia extrema en acciones repetitivas, lo que podría estar relacionado con una disfunción en las neuronas GABAérgicas del MRN.
- En la depresión, la desconexión y la falta de motivación son síntomas comunes. Los investigadores plantean la hipótesis de que una actividad reducida de las neuronas serotoninérgicas en el MRN podría contribuir a este cuadro clínico.
Hacia nuevos tratamientos más específicos
El estudio también abre la puerta a posibles mejoras en los tratamientos actuales para la depresión.
Hofer explicó que los medicamentos más utilizados hoy en día, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), actúan sobre este neurotransmisor, pero no son específicos ni funcionan en todos los casos.
“Si logramos comprender mejor los mecanismos cerebrales detrás de los comportamientos sanos y patológicos, podríamos desarrollar tratamientos más precisos y efectivos para trastornos como la depresión, el TOC y otros problemas psiquiátricos”, concluyó la experta.
Este avance pone de manifiesto cómo el cerebro regula una de las decisiones más importantes en la vida de cualquier ser humano: cuándo insistir y cuándo dejarlo ir.