Durante décadas, la evolución del Homo sapiens se ha vinculado a las llanuras abiertas de África, donde los fósiles más antiguos han sido encontrados. Sin embargo, un descubrimiento en Costa de Marfil ha desafiado esta visión. Un equipo de científicos ha logrado fechar herramientas de piedra en plena selva tropical, revelando una presencia humana mucho más antigua de lo que se creía posible en estos entornos. ¿Cómo cambia este hallazgo nuestra comprensión sobre el pasado?
Un descubrimiento olvidado que reescribe la historia

En los años 80, una expedición soviético-marfileña halló herramientas de piedra en una densa selva de Costa de Marfil. En ese momento, la tecnología disponible no permitió una datación precisa, y las piezas se perdieron en medio de conflictos políticos. No fue hasta 2020 que un equipo de científicos logró recuperar el yacimiento y obtener resultados sorprendentes: algunas de estas herramientas tienen una antigüedad de 150.000 años.
Hasta ahora, se pensaba que las primeras poblaciones de Homo sapiens evitaban las selvas, pues estas actuaban como una barrera natural. La idea predominante era que nuestra especie surgió hace unos 300.000 años en un entorno de sabana, expandiéndose posteriormente a otras regiones. Sin embargo, la evidencia encontrada en Costa de Marfil demuestra que los primeros humanos no solo se adaptaron a la selva, sino que la habitaron durante decenas de miles de años.
Evidencia que desafía las teorías clásicas
El análisis de sedimentos en el yacimiento marfileño reveló una ocupación continua desde hace 150.000 hasta hace 50.000 años, con una presencia más reciente entre los 20.000 y 12.000 años. Los restos de polen y otros compuestos demuestran que la zona era un bosque lluvioso, lo que refuerza la idea de que el Homo sapiens pudo haber evolucionado en entornos muy distintos y no únicamente en espacios abiertos.
Eslem Ben Arous, experta en datación y autora principal del estudio publicado en Nature, señala que este hallazgo confirma que nuestra especie tuvo múltiples orígenes dentro de África. Esto contradice la versión tradicional de un único punto de expansión y sugiere que los primeros humanos se desarrollaron en ambientes diversos, incluyendo las densas selvas tropicales.
¿Qué significa esto para la evolución humana?

El estudio refuerza la idea de que el Homo sapiens no surgió en un solo lugar, sino que su evolución fue el resultado de la interacción entre distintos grupos en variados ecosistemas. En este sentido, Antonio Rosas, paleoantropólogo del CSIC, destaca que nuestra imagen tradicional de la evolución humana es demasiado lineal. En realidad, diversas poblaciones contribuyeron a la diversidad genética, cognitiva y cultural de nuestra especie a lo largo del tiempo.
Los investigadores también han advertido que sabemos más sobre los neandertales en Europa que sobre nuestros propios orígenes en África. Sin embargo, nuevas excavaciones en zonas menos exploradas del continente están aportando datos cruciales. Hace poco, un equipo descubrió herramientas de 40.000 años de antigüedad en Guinea Ecuatorial, confirmando que nuestros ancestros dominaron los entornos selváticos con una tecnología avanzada y estructuras sociales complejas.
El futuro de la investigación en las selvas africanas
Lamentablemente, el yacimiento original de Bété 1 fue destruido en 2022 debido a la expansión minera. Sin embargo, el arqueólogo marfileño Yodé Guedé asegura que aún quedan muchos sitios por investigar en los bosques lluviosos de su país. Los expertos creen que estos estudios podrían revelar más evidencias que cambien nuestra comprensión sobre la evolución del Homo sapiens.
Este hallazgo en Costa de Marfil no solo reescribe nuestra historia, sino que también abre la puerta a futuras investigaciones que podrían revelar nuevas piezas del rompecabezas sobre nuestros orígenes.